¿Es un mito el síndrome premenstrual?

  • Muchas mujeres dirían que no, y muchos hombres que viven en pareja firmarían para incluir el Síndrome Premenstrual en el Registro de Enfermedades Crónicas. Junto al dolor de cabeza, es el síntoma que más nos saca las castañas del fuego. Lo mismo sirve para un roto que para un descosido.

El síndrome premenstrual son los síntomas que anteceden a la menstruación y que transcurren con mayor o menor intensidad en dependencia de cada mujer. Hay casi un síndrome premenstrual por cada mujer. Todos los meses no son igual de difíciles ni siempre podemos hacer la vista gorda con las molestias, que suelen ser hinchazón, migraña y cierta tristeza intempestiva difícil de justificar.

Lo nuevo es que un estudio realizado en la Universidad de Otago en Nueva Zelanda sugiere que los cambios de humor no están tan relacionados como creíamos a las variaciones hormonales de la regla. El estudio dirigido por la Dra. Sarah Romans revisó 47 trabajos sobre este síndrome y concluyó que solo en el 15% de las mujeres estudiadas el Síndrome Premenstrual se mostraba del modo clásico. Es decir, el humor empeoraba cuanto más se acercaba el ciclo menstrual a la menstruación. Otro 38% experimentaba los síntomas durante a la regla y en otro momento del ciclo.

En casi el 40% de las mujeres los estudios no encontraron ninguna asociación entre el estado de ánimo y una fase particular del ciclo menstrual, y un 9% aseguró que sus peores momentos de ánimo tenían lugar fuera de la fase premenstrual. Estas cifras en resumen significan que en más de la mitad de los estudios no hubo ninguna relación causa efecto entre la menstruación y el mal humor.

“El mayor hallazgo de la investigación es la carencia de una relación clara entre la fase premenstrual y la caída en picado del estado de ánimo”, dicen los autores.

A pesar de ello, la idea de que las mujeres tienen un humor variable que baila en función de las hormonas está establecida en los círculos médicos. Los autores del estudio hablan de “una bien establecida tendencia a explicar los cambios emocionales y de humor de las mujeres por las variaciones del ciclo menstrual y las características de su función reproductiva.

Los autores se preguntan si estas ideas están tan enraizadas en la comunidad médica porque la mayoría de los médicos que participaron en las investigaciones eran hombres. Sin embargo, su propia investigación tampoco tiene una repuesta para esta pregunta porque del estudio se excluyeron a todas aquellas mujeres que habían buscado ayuda previa para paliar los síntomas de un  síndrome premenstrual conocido como disfórico y de cuya existencia no existen dudas, y solo se estudiaron a mujeres sanas.

Además, dado el amplio rango de actores que pueden afectar el ánimo de las mujeres es difícil distinguir los efectos de los cambios hormonales sobre el humor. Por ejemplo, algunos de estos estudios encontraron cambios de estado de ánimo que estaban relacionados con el día de la semana (los viernes eran días felices, y los martes, no tanto). Y en otros trabajo se encontró que las situaciones estresantes tienen más impacto sobre el humor que el propio ciclo menstrual.