Autoestima; quiérete mucho

Jóvenes escuchando música en la playa

En el siglo XXI, la autoestima es un concepto muy rentable alrededor del que giran desde libros de autoayuda hasta técnicas de marketing. Pero la verdadera autoestima consiste en conocerte bien a ti misma, aceptarte tal y como eres, quererte y, desde ahí, sacar lo mejor de ti.

Un camino no siempre sencillo, pero que te conducirá a liberarte de la necesidad de fi ngir, callar o complacer. Eso sí, recuerda que su peor enemigo es el juez interior, esa voz crítica y destructiva que te dice que no mereces, no sabes o no puedes.

NO TE COMPARESES

Perder el tiempo, excepto si lo estás haciendo para imitar un comportamiento que te resulta atractivo en alguien a quien admiras. Y tampoco dejes que otros te comparen. Tira a la basura las frases hirientes que escuchaste mil veces cuando eras pequeña, los motes denigrantes, las etiquetas que te hacen sentir mal. Ya no los necesitas ni los necesitarás más.

SE POSITIVA


Si continuamente te enfocas en el lado negativo de la vida, si solo ves defectos cuando te miras al espejo, si el estrés del trabajo no te deja disfrutar del día a día... todas esas actitudes te afean, te apagan, no te dejan oxígeno para apreciar lo que sí va bien. Sonríete en el espejo, camina con aires de diva, piensa que hoy puede ser un gran día y saca partido a tus mejores virtudes. Es una forma de decirle a tu inconsciente que te niegas a atraer más malestar.

BUSCA LO BUENO


Cierra los ojos, respira profundamente y recuerda un momento de tu vida en el que te sentiste llena de autoconfi anza. Siéntelo con toda intensidad un par de minutos y después presiona con fuerza tus dedos índice y pulgar. Abre los ojos y sigue con tu rutina. Cuando te veas en una situación en la que tu autoestima fl aquee, vuelve a unir ambos dedos para recuperar aquel momento.

USA EL HUMOR

Ríete de todo, incluso de ti misma, quítales dramatismo a tus problemas y recuerda que no tienes que ser perfecta ni ajustarte a ningún molde, porque ya eres perfecta tal y como eres. Tu valor no depende de tu belleza física, de tu estatus económico ni de que la gente que te rodea piense que eres simpática, brillante o adorable. Te tienes que gustar a ti misma para poder atraer belleza y positividad a tu vida.

PIROPÉATE

Acepta los cumplidos propios y ajenos con una sonrisa de oreja a oreja, cree en ellos y di gracias. Y no dudes en regalárselos a los demás cuando sientas el impulso de hacerlos. Crea buen ambiente a tu alrededor, en casa, en la ofi cina, incluso en el supermercado si hace falta. Arréglate por el placer de sentirte guapa y a gusto contigo misma... Y recuerda que esa energía positiva te vendrá de vuelta, refl ejando todo tu poder y tu valía.