Cómo acabar con esa tristeza otoñal que te tiene bloqueada

  • Menos horas de luz, días enteros bajo la lluvia, una vida más casera y menos social, cambios bruscos de temperatura (y de carácter)... Te contamos por qué a veces sientes que la llegada del otoño te roba un poco de alegría y te damos una guía para combatir ese efecto con un extra de energía y optimismo.

"La tristeza no es un rayo que te caiga del cielo como una maldición de los dioses"... Valga esta frase de Enrique Jurado, creador del BrandCoaching, como arranque para analizar junto a varios expertos cuáles son los motivos por los que algunas personas sienten esa especie de "tristeza otoñal". Un sentimiento que, según Jurado, se debe más bien a la unión de factores físicos con pensamientos de inactividad y tristeza que influyen directamente en la ilusión, el entusiasmo y la motivación.

Esta especie de bajón emocional que no pocas personas sienten en esta época del año se conoce como "trastorno afectivo estacional" (Seasonal Affective Disorder, SAD en inglés), según detalla Lola González, psicóloga y terapeuta gestalt de 'Reinvéntate ahora', quien revela que suele afectar a entre el 5 y el 15% de la población y se caracteriza por recurrentes episodios de depresión durante los meses de otoño y de invierno, una época con menos horas de luz solar natural. Sobre este punto la experta hace referencia al desequilibrio bioquímico que se produce en el cerebro debido al menor número de horas de luz solar. "La oscuridad desencadena la producción de melatonina, una hormona del sueño que está relacionada con la depresión, lo que podría explicar cambios en el humor, en el nivel de energía y en la capacidad de concentración", asegura.

Los síntomas del 'SAD' son, según explica la psicóloga de 'Reinvéntate ahora', sentir un bajo estado de ánimo y bajo nivel de energía, dificultad para levantarse por la mañana, irritabilidad, ansiedad, dificultad para concentrarse o ejecutar tareas que resultaban fáciles o agradables, descenso del deseo sexual y una mayor apetencia por los hidratos de carbono. 

La psicóloga Mila Cahúe, autora de 'El cerebro feliz', incide en otro aspecto que puede resultar interesante: la posibilidad de confundir el cansancio con la tristeza. "En este periodo el cuerpo se está adaptando a los cambios de temperatura para regularla de manera que se mantenga constante. Estos procesos, aunque imperceptibles, producen un cansancio que a veces confundimos con la tristeza, pues tiene síntomas similares. Además, como no somos conscientes de que el cansancio se debe a ese sobreesfuerzo de adaptación del organismo, nuestro cerebro busca explicaciones plausibles pero muchas veces equivocadas", argumenta. 

Bajo esta misma óptica, basada en el agotamiento provocado por los cambios que se producen tras el periodo vacacional, Victoria Cadarso, terapeuta de psicología energética, añade que ese cansancio también se debe al hecho de que en los meses de septiembre y octubre (intensos y con mucha actividad tras haber disfrutado de vacaciones) hemos agotado nuestras reservas de vitaminas y minerales. Si bien señala que podemos paliar esta acarencia con suplementos de vitaminas, minerales y aminoácidos.  

Además de compartir la tesis sobre las consecuencias que sobre nuestro organismo ejerce la menor cantidad de horas de luz solar (aumento de la melatonina y descenso de la serotonina), el coach y psicólogo Xavi Savín, hace referencia también a una cuestión estética: "Las hojas de los árboles, antes verdes y llenas de vida, se vuelven primero amarillentas, luego marrones y terminan por caer ayudadas por el viento. Los psicólogos que aplicamos la terapia cognitiva sabemos que tan importante es lo que sucede como lo que se ve, una imagen triste induce tristeza", explica. 

​7 recursos prácticos para afrontar la tristeza otoñal

1. Practica lo que te ilusiona. Tener claras cuáles son las actividades que te aportan y te divierten te ayudará a activar la dopamina del cerebro, tal como explica Victoria Cadarso. Esta es una herramienta que también aconseja Xavi Savin, que da ejemplos sencillos como escuchar música con los cascos y sin interrupciones durante 10 minutos, darte un baño, dedicar tiempo para leer un libro que te guste, ver un capítulo de una serie que te guste, preparar en la cocina tu plato favorito, dar un paseo de 20 minutos... ¿La única regla para que funcione? "Es indispensable que mientras realices estas actividades dediques toda tu atención a disfrutar y no permitas interrupciones", destaca.​

2. ¡Muévete, muévete...! Que no todo lo que te ilusione sea estático pues como asegura Lola González de Reinvéntate ahora, el ejercicio aeróbico ayuda a aliviar los síntomas, ya que aumenta el nivel de serotonina y reduce el estrés. El efecto será aún mayor si aprovechas la luz natural para hacer deporte. "Se ha comprobado que una hora de ejercicio al aire libre (incluso con el cielo nublado) tiene los mismos beneficios que dos horas y media de ejercicio realizado en un lugar cerrado", comenta. 

3. Y cuando toque descansar, descansa... de verdad. "Dedica tiempo para descansar, sentir y también intentar entender qué te quiere transmitir esta tristeza (puedo estar viviendo o recordando una pérdida, me puede faltar energía o puedo anhelar tener una relación que me reconforte)", señala Victoria Cadarso. 

4. Cambia lo que dices y cambiarás lo que piensas. Elimina de tu vocabulario palabras como "siempre", "nunca", "nadie", "todos" y "debería". Tal como explica Xavi Savín, estos pensamientos suele ser los precursores de emociones exageradas como "siempre lo hago mal", "todos me tienen manía", "debería ser más responsable"... Así, será útil que cambies estas palabras por expresiones como "en algunas ocasiones", "algunas personas", "estaría bien". 

5. Haz que tu cerebro piense en positivo. ​La psicóloga Mila Cahúe aconseja nutrir el cerebro con pensamientos positivos a través de películas agradables y reuniones tranquilas con amistades que nos aporten cosas buenas. La idea es ayudar a que el cuerpo se reponga y controlar los pensamientos que, lejos de llevarnos a la negatividad, nos ayudan a sentirnos más confiados en nuestra capacidad para gestionar el organismo y la felicidad.​

6. Recuerda lo que te hace feliz. Tan importante es hacer las cosas como recordarlas. Por eso el coach Xavi Savín afirma que te resultará de gran ayuda anotar en un diario antes de ir a dormir aquellos momentos que han hecho que el día merezca la pena. "El pensamiento sobre si eres o no feliz no se construye con lo que te sucede, se construye con lo que recuerdas sobre lo sucedido", revela. 

7. Cuida tus relaciones. La experta Victoria Cadarso recomienda reconsiderar qué relaciones te aportan y cuáles te quitan la energía, además de aprender a establecer relaciones "nutritivas" con tus allegados. 

Como resume Enrique Jurado, las claves para recuperar la fuerza y la ilusión son: rescatar a tu niño interior, focalizar y centrarte el aprendizaje cada día, actuar y tomar decisiones, descansar y mimarte, introducir la pasión en tu vida, amar y no olvidar nunca el sentido del humor.

Y si después de leer esto sigues pensando que, hagas lo que hagas, te resultará difícil escaparte de esa melancolía que se adueña de ti en otoño, recuerda que, como cuentan en la película 'Del revés' o 'Inside out' (recomendable, si aún no la habéis visto) y como explica la experta de 'Reinvéntate ahora', la tristeza es una emoción y, como toda emoción, es necesaria para los procesos adaptativos.