El frasco de las cosas buenas de 2015 y otros trucos para ver el lado positivo de la vida

  • ¿Ves el 'frasco' medio lleno o medio vacío? Te proponemos que lo veas como lo veas, lo llenes este año. ¿Sabías que eres mucho más feliz de lo que crees? Podemos demostrarlo. Sólo tienes que aceptar el reto y seguir con nosotros la técnica del frasco de las cosas buenas de 2015. ¿Te atreves?

Estamos a punto de superar el ecuador de enero de 2015 pero aún navegan en tu mente y en tus charlas con amigos, familia y compañeros de trabajo esos buenos propósitos para el año que, probablemente, aún no has abordado: adelgazar, mejorar el inglés, viajar más, hacer deporte, comer sano...

Te suenan, ¿verdad? Pasaron las fiestas navideñas y en estos días, sí o sí, todos nos hemos tenido que subir al tren en marcha. Toca ponerse las pilas con la rutina y cada uno lo hace a su manera. Sin duda en tus conversaciones de café, de autobús, de 'cigarrito', de WhatsApp o de pasillo habrás oído una frase que casi siempre resuena con eco (en nuestra mente o en las respuestas de nuestros interlocutores): "A ver si este año trae cosas buenas".

Y claro, sin duda las traerá, al igual que traerá otras que no serán tan buenas, pero, una vez que acaba el año, suele ser más habitual que recordemos más aquello que nos entristeció que lo que nos dio momentos de felicidad. No en vano en las despedidas del 2014 quizá vieras más mensajes de "rencor" hacia el pasado año y esperanza hacia el futuro que de gratitud.

Pero como este año estamos dispuestos, al menos desde la redacción de Mujerhoy.com, a primar los 10 sentimientos que nos llenan de energía (entre los que figura tanto la gratitud como el optimismo) te proponemos que te apuntes con nosotros a un reto: el frasco de las cosas buenas de 2015. No es una propuesta nueva, ni original, pues distintas asociaciones o firmas relacionadas con la motivación y la inteligencia emocional, como Método Silva (que lo ha propuesto este 2015) lanzan este reto a comienzos de año desde hace tiempo. Pero.. vamos al grano, ¿en qué consiste? 

Sólo necesitas un frasco de cristal vacío con tapa y papeles cuadrados de colores (tamaño post it, más o menos). Decora el frasco de cristal a tu antojo pero recuerda que siempre ha de estar en un lugar visible de tu hogar o de tu oficina. En cuanto a los papeles de colores, intenta tener unos cuantos a mano casi siempre (en el bolso, por ejemplo). Una vez que tienes el material, ésta es la dinámica: Cada vez que suceda algo bueno en tu vida lo escribirás en uno de esos papeles de colores, con una peculiaridad: podrás relacionar el color del papel en función de tus gustos o preferencias con la intensidad de la emoción que te ha causado ese "algo bueno" que te ha sucedido. Y después, una vez que llegues a casa o al lugar en el que tienes el bote de cristal introduces ese papel bien dobladito en el bote.

La idea es que mantengas la dinámica a lo largo del año. Esta práctica no sólo te ayudará a valorar y a ser consciente de las cosas buenas que te aporta tu día a día, tu entorno y tu gente, sino que además tiene un gran objetivo final. El 31 de diciembre de 2015 será el día en el que podrás abrir el frasco y leer todos esos papeles con las "cosas buenas" que te han pasado ese año, descubriendo así todos los momentos maravillosos que te ha aportado el 2015. Podrás hacerlo sola o en grupo, como creas que es mejor, pues quizá también con esos momentos ayudes a otras personas que no han sido conscientes de la importancia que han tenido para ti esas "cosas buenas".  

Quizá esta propuesta te parezca algo absurda, pero funciona, tanto en el día a día como a finale de año. De hecho, en Mujerhoy.com vamos a iniciarla "como redacción" mañana mismo.  

Otras técnicas para ser consciente de cuándo eres feliz  

Mantén una actitud optimista. No pienses siempre lo peor, ni de las situaciones, ni de las cosas ni de las personas. Esta actitud influye directamente en tu salud. Una investigación reciente publicada en la revista American Journal of Public Health revela que el optimismo protege del impacto del estrés, hace que las personas sean menos propensas a enfermar y que se recuperen más rápido de cualquier dolencia y prolonga la esperanza de vida.  

Cuida tu imagen, tus palabras, tu postura. Camina erguido, da grandes pasos, habla con seguridad, inspira confianza. Arréglate, explota tu atractivo, preocúpate de lo que te sienta mejor a la hora de vestir, de maquillarte, de peinarte. No es algo superficial. Habla correctamente, cuida el tono y no te exaltes, pues no sirve para nada. Está demostrado que la imagen, el modo de hablar y de comportarse dice mucho de una persona y aquello que proyectas se te devolverá con creces. Mejor que sea bueno, ¿no?  

La sonrisa, el mejor recurso. Hablar con una sonrisa es un recurso tan fácil como barato. ¡Y súper eficaz! Funciona hasta cuando tu interlocutor no te está viendo. Según recientes investigaciones sobre inteligencia emocional, está demostrado que si practicas tu mejor sonrisa, tu voz más alegre y tus mejores gestos, llegará un momento en que los hagas tuyos y sean un recurso más de seducción. Es más, te sentirás así, alegre, contenta, seductora. Y no sólo eso, sino que comprobarás que la sonrisa es contagiosa.  

Enfoca tus energías en la solución y no en el problema. Las quejas, los lamentos, las culpas, los reproches y los miedos desgastan mucho y son poco efectivos. Busca tu fortaleza en cada momento y no temas pedir ayuda.