Los 22 versos que inspiran, motivan, despiertan y hacen soñar desde hace días a los transeúntes madrileños se han convertido en un fenómeno viral. Las frases en los pasos de peatones de 'Madrid te comería a versos' han ido más allá del arte urbano para convertirse en una historia en sí misma, o mejor dicho, en una sucesión de historias encadenadas.

El arte urbano es un acto de generosidad (o de amor... ¿acaso el amor no es generoso?). Así, sin más. Así, porque sí. Y cualquier persona que en los últimos días se haya encontrado en un paso de peatones con alguna de las 22 frases de 'Madrid te comería a versos' está de acuerdo con esta afirmación. Los versos de los pasos de cebra ubicados en algunas calles céntricas de la capital se han convertido en un fenómeno viral gracias a las redes sociales. Tanto es así, que estas frases, estos retazos de canciones, ya no son palabras o versos, sino que ahora son historias en sí mismas, han cobrado vida propia por boca (virtual) de Paloma, Chus, Maite, Alicia, Nuria, Ana, Soraya, Áurea, Covadonga, Marta, David, Fernando, Juan, Ángel... (añade aquí el nombre de aquel o aquella que, al compartirlas en sus redes, haya formado parte de esta historia). A través de las fotografías de los versos (tomadas desde muy distintos ángulos, algunos de lo más sugerentes), los mensajes de 'buenos días' o de 'buenas noches' aliñados con una estas frases, las declaraciones de amor y de desamor a pie de paso de cebra o los vaticinios de un principio o de un final; el fenómeno cultural ha trascendido el arte urbano para convertirse en una sucesión de historias encadenadas. 

Historias encadenadas que, un día, quizá, empezaron así... Camino por donde siempre, paro al llegar al semáforo cuando éste se pone en rojo, miro el móvil, desvío unos segundos la mirada hacia el suelo y leo: "Te haré el humor hasta llegar al orgasmo"... Y entonces sonrío, me sonrojo, y después me río y luego cierro los ojos y me dan ganas de verle o de verla... ¡Y después deseo gritarlo a los cuatro vientos!... No es extraño que 'Madrid te comería a versos' se haya convertido en un fenómeno viral. ¿Qué importa de dónde venga? Realmente el arte urbano es un regalo... Dicen que el colectivo Boa Mistura está detrás de este acto de generosidad por y para los transeúntes de Madrid. Dicen también que estos versos, tomados de las letras de canciones de Leiva y del rapero Rayden, no están ubicados por azar, sino que se han emplazado en lugares estratégicos, en aquellos en donde puedan tener un mayor impacto en el ciudadano (aquí podrás comprobar la ruta y juzgar por tí mismo o misma) y también dicen que a los "improbables" autores de esta acción de arte urbano les ha sorprendido tanto el impacto viral de su obra que han sentido la presencia de dos ciudades, la virtual (plagada de historias ligadas a los versos y a cómo éstos se han compartido en las redes) y la real, la de verdad, aquella en la que un día (o dos, o tres) plasmaron con una plantilla estas 22 frases estratégicamente colocadas a pie de acera para que inspiren a los transeúntes sin distraer a los conductores. El proyecto de arte urbano ha tocado a su fin. Ahora empieza tu historia...