Corchetes y Broches

¡Qué tiempos aquellos....¡.., Aún tengo en mi mente la primera vez que usé un sujetador..., yo andaba por los 11 años y mi cuerpo iba cambiando, ganando en estatura y en redondeces.... Y llegó el tan deseado y a la vez temido momento de usar el sujetador... Recuerdo que lo compró mi madre mientras yo me quedaba en casa......, Eran las doce de la mañana más o menos.., cuando llegó mi padre... y me dijo..:

-Niña, que dice tu madre que te pruebes esto...

Y desapareció tras darme un pequeño paquetito.., Yo, curiosa, lo abrí y descubrí ¡dos pequeños sujetadores...¡, estaba segura que mi vida iba a cambiar a partir de aquel momento.

Bueno..., y ¿ahora qué?..., ¿Qué hago con esto...? jaja..., bueno la verdad.. .no es fácil ponerte un sujetador y abrocharlo a la espalda si no lo has hecho ninguna vez... No se si por la inexperiencia o si por los nervios..,pero la verdad me estaba demorando..., y de pronto oigo a mi padre que me dice..:

-Pero, niña,...,¿qué haces? ¿no sabes ponértelo?.. ¿entro y te ayudo?...

Jajaja..., bueno os podéis imaginar..., qué situación..., mi padre queriendo entrar a vestirme..., imagino que mi cara cambió de color .., y mis manos se pusieron a la tarea y por fin conseguí terminar de vestirme...

Desde aquel momento siempre usé esa prenda.., aunque he de reconocer que en casa me gusta quitarmelo..., pero por coquetería, por elegancia y por necesidad diría .. se hace una prenda indispensable en el armario de cualquier mujer..

Hoy en día, cuando les compro a mis hijas sujetadores ( especialmente a la pequeña que tiene 11 años..), todos preciosos.., pienso cómo se pasan los años...., cómo el ciclo de la vida sigue y cómo todo sigue invariable a pesar del tiempo...., los mismos temores, las mismas vergüenzas y miedos propios de la edad...