Mi admirada mamá

Yo siempre he admirado mucho a mi madre, desde niña la observaba y la imitaba en todos sus gestos, cuando ella no estaba pendiente de mi, cosa que ya empezaba a ser habitual desde el nacimiento de mi hermano, yo campeaba por mis anchas por toda la casa abriendo y cerrando cajones, armarios y cualquier mueble que tuviera puertas cerradas ,detras de las cuales yo imaginaba cosas no disponibles para niños, es decir cosas de mayores, objetos raros y valiosos de uso exclusivo de mis padres.

Uno de los lugares preferidos por mi era sin duda la habitación de mis padres y en concreto los cajones de la cómoda donde mi madre guardaba su ropa interior.Era una ropa muy bonita, en tonos claros: desde rosas y azules palidos, blancos, marfiles hasta el clásico color "carne", pero teneis que tener en cuenta que era una lenceria de finales de los 60 del siglo anterior que hoy podria parecernos bastante "demodé" pero por aquel entonces y a mis 7 años, me parecía francamente increible, algo de ensueño y me preguntaba cómo me quedaría puesta si tuviera el cuerpo de mi madre, claro....aunque para eso aún debía crecer bastante.

Un día tenia que ir al médico para una revisión y yo empezaba ya a tener ciertos reparos en quedarme " a pelo" sólo con mis braguitas delante de nadie y menos de un señor aunque fuera pediatra. Se me ocurrió que si me ponia esas "cosas" tan bonitas que llevaba mi mami debajo de los vestidos no se me vería "nada" y quedaría aún más guapa, así que fuí al cuarto de mi madre y escogí un sujetador y me lo puse.... pero no sabía cómo abrochármelo y lo até con un lazo poniendome la parte de detrás, que es la que se abrocha,  por delante, es decir que lo llevaba al revés.

Como era invierno y estaba bastante abrigada con una blusa y un sueter nadie notó mi prenda añadida. Bueno, el lio llegó cuando tuve que quitarme la ropa... ya os podeis imaginar la cara del pediatra que era un chiste.... y la de mi madre que no lo era tanto.

La bronca que me llevé por cotilla, chafardera y metomentodo fué bastante sonada, de esta aventura se enteró toda la familia y francamente no les hizo mucha gracia entonces, pero hoy después de 40 años cuando me acuerdo de esto me da una enorme ternura y alguna vez lo hemos recordado con mis padres acabando los tres muertos de risa , pero claro..... es que aquellos eran otros tiempos.

Bueno, que os parece? esta es mi historia veridica ( la 1 º vez que me puse un sujetador )os la envio con mucho cariño para unirme a vuestra celebración y participar en vuestro concurso.