¿Cocinas sano (y bueno)?

Aceite y especias

  • Te pones al frente de los fogones y tu estómago te lo agradece... pero ¿y tu salud? Con mejores ingredientes y dos o tres consejos lograrás reconciliar bienestar y gusto.

1- Usa especias clave
Cúrcuma: gracias a sus virtudes antioxidantes y antiinflamatorias es la estrella anticáncer. Si la combinas con pimienta negra, optimizarás sus beneficios. Añade una pizca de esta mezcla en tus guisos.
Cardamomo: combate las flatulencias y la acidez. Puedes usarlo en tus guisos, como aderezo del arroz y en ensaladas.
Azafrán: se ha demostrado que tiene un efecto anticonvulsionante, antiinflamatorio y antitumoral.

2- Descubre el adobo anticáncer
Si eres adicta a la plancha o la barbacoa, cuidado. Este tipo de cocina genera compuestos tóxicos, que promueven la inflamación. Si no quieres renunciar a tu parrilla, haz caso al grupo de investigadores estadounidenses que ha descubierto que la carne marinada en salsa teriyaki (salsa de soja dulce) produce un 67% menos de carcinógenos. Si no te gusta lo exótico, marina la carne 30 minutos en vinagre con especias.

3- Compra los utensilios adecuados
La olla es tan importante como lo que metes en ella. Si tu menaje está formado por cacerolas de acero inoxidable, vigila que sean 18/10 (18% cromo y 10% níquel). Si tus sartenes son antiadherentes gracias al teflón, cocina a fuego lento o medio: a más de 2300 C desprende humo cancerígeno. Y en cuanto estén rayadas, a la basura. Y si quieres hacer una buena inversión, busca menaje con revestimiento cerámico y si pueden ser ecológicas, mejor que mejor.

4-Apúntate a la sal marina
El reto: tomar menos sodio y más minerales. Para conseguirlo tienes que saber que la sal que consumimos habitualmente es una versión transformada de sal marina o de sal de roca, despojada de sus minerales, por lo que posee hasta un 95% de cloruro de sodio (que le aporta el sabor salado), y se le añade flúor (para los dientes) y yodo (para evitar trastornos de la tiroides). Si la cambias por sal marina rebajarás el sodio al 85% y añadirás minerales naturales a tu dieta (magnesio, calcio, yodo...).

5- Cambia de azúcar
Aunque no es el mejor aliado de una dieta equilibrada, a veces es imprescindiblle usarlo en la cocina. En esos casos es mejor escoger la versión más rica en minerales y oligoelementos y baja en sacarosa: el azúcar integral de caña. Otra opción muy dulce que puedes buscar en tu herbolario es el sirope de agave, que se extrae de esta planta parecida a un cactus y que pese a su dulzor, tiene un índice glucémico bajo.

6- Vigila tu tabla de cortar
Un estudio de la Universidad de California ha comparado las tablas de cortar de madera, plástico y mármol para determinar cuál se contamina menos y el veredicto es... las de madera. Pero hacerte con una buena tabla de este material no puede convertirse en la excusa para dejar de tener cuidado: los pequeños cortes que aparecen con el uso son un refugio para los gérmenes. Por ello, recuerda: límpiala cuando trocees en ella dos tipos diferentes de alimentos y, una vez al mes, rocíala con aceite para hacerla impermeable al moho.