Cinco signos que indican que tus niveles de hierro son bajos

  • Si te notas floja, cansada o desanimada, quizá no se trate de la famosa astenia primaveral, sino de tus niveles de hierro. Te contamos las claves para identificar si podrían ser más bajos de lo normal.

No te explicas por qué, pero te encuentras agotada casi a diario. Una de las causas probables de esta sensación de agotamiento permanente podría ser unos niveles de hierro bajos. Cinco signos que indican que tu nivel de hierro es bajo:  

1. Estás muy cansada. Es un síntoma difícil de asociar con el déficit de hierro porque es habitual que las mujeres tengan una agenda muy cargada y terminen el día extenuadas, y todo esto parezca parte de la normalidad. Sin embargo, la deficiencia de hierro ocasiona que llegue menos oxígeno a los tejidos, lo que se traduce en que el cuerpo consigue menos energía de la que necesita para funcionar. Si a la fatiga más o menos normal de la vida diaria se añade debilidad, mal humor, irritabilidad o pérdida de la capacidad de concentración, quizás sea recomendable medir los niveles de hierro.  

2. Tienes reglas dolorosas y abundantes. Las mujeres con deficiencia de hiero suelen perder mucha sangre en cada menstruación. El organismo consigue reemplazar casi la mitad de la sangre perdida, pero en la siguiente menstruación la pérdida de sangre es aún mayor. “Es como intentar llenar un depósito de gasolina con un agujero”, explica Jacques Moritz, ginecólogo del Hospital Mount Sinaí. Los expertos recomiendan hacer la prueba del tampax. Es decir, si tienes que cambiarlo con una frecuencia mayor de dos horas, recomiendan hablar con el especialista.  

3. Estás pálida. No importa el tono de tu piel, si la hemoglobina está baja, podrás notar la palidez en la parte interior de los labios, las encía y en la parte interna del párpado inferior.  

4. Te quedas sin aire con facilidad. No importa cuán profundamente respires, si tus niveles de oxígeno son bajos, sentirás que necesitas más aire. Si notas que te quedas sin aire haciendo cosas que antes podías realizar sin mucho esfuerzo, como subir unas escaleras o finalizar tu entrenamiento en el gimnasio, quizás convenga echar un vistazo a los niveles de hierro.  

5. Te duele la cabeza. Un cuerpo con una deficiencia de hierro pondrá toda la prioridad en que el cerebro esté bien oxigenado, pero aún así puede que no consiga todo el oxígeno que necesita para sus actividades diarias y las arterias alteradas produzcan dolores de cabeza.