Guía para prevenir el insomnio: hábitos de día para dormir bien de noche

Insomnio

  • La vuelta al trabajo tras las vacaciones de verano o la preocupación por la búsqueda de empleo, el estrés de los preparativos del arranque de la etapa escolar, las tareas pendientes y eso que llaman depresión postvacacional hace que resulte difícil conciliar el sueño en esta etapa del año. Pero si sigues estos consejos, te resultará más fácil combatir el insomnio. 

1. Elimina la cafeína a partir de las tres de la tarde. La cafeína está bien, incluso muy bien por las mañanas, pero intenta que el último café del día sea el de después de comer. Consumirla más tarde puede interferir en los ciclos del sueño.  

2. No hagas ejercicio físico justo antes de irte a la cama. La actividad física te ayuda a conciliar el sueño pero si no la practicas en un horario muy cercano al del sueño. En ese caso, solo servirá para mantenerte alerta. Intenta que las actividades físicas extenuantes nunca sean en las tres horas anteriores de meterte en la cama.  

3. Limita el consumo de alcohol. Aunque parezca que te ayuda a conciliar el sueño más rápido, el alcohol realmente produce una interrupción en los ciclos de sueño y acabarás despertándote varias veces durante la noche. Llegarás a la mañana siguiente agotada.  

4. Saca a las mascotas de la cama. Según un estudio reciente el 63% de las personas que duermen con sus mascotas tienen un sueño de mala calidad. Además si tienen problemas de alergia este hábito solo servirá para agravarlos y dificultar aún más el sueño.  

5. Baja las marchas antes de dormir. Puedes probar con un baño de agua templada, con media hora de meditación o con cualquier actividad que te relaje. El asunto es preparar el cerebro para el descanso. Si lo mantienes rumiando las rutinas o los problemas de la jornada, le resultará más difícil conciliar el sueño.  

6. Evita las siestas. Si tienes problemas para dormir, lo conveniente es que duermas solo de noche y evites fragmentar las horas de sueño. Mejor dar un pequeño paseo que echarse una siesta de veinte minutos.