Buenas prácticas

• Hazte una densiometría. Está recomendada para todas las mujeres mayores de 65 años y para las menores de esa edad con factores de riesgo (como haber sufrido fracturas, tener antecedentes familiares de osteoporosis, padecer enfermedades que favorecen la pérdida de masa ósea...) o que hayan sido sometidas a una histerectomía. Las densitometrías realizadas cada dos años pueden calibrar el ritmo de pérdida de hueso y determinar las acciones preventivas y los tratamientos que convienen a cada persona.

•Mídete. Hazlo al menos una vez al año, y siempre en la consulta del médico o en la farmacia. Una pérdida de dos centímetros o más es señal de que existen fracturas vertebrales y osteoporosis.

•Habla con el médico. Si sufres algún problema de salud concreto, consulta la probabilidad de que aumente el riesgo de osteoporosis. Algunas dolencias que incrementan el riesgo de padecer pérdida de masa ósea son el hiperparatiroidismo, el hipertiroidismo, el hipogonadismo, los trastornos intestinales y renales, algunos tipos de cáncer, así como el empleo de medicamentos como los corticoides o los anticonvulsivos.