¿Quieres comer bien y cuidar tu dieta? ¡Preguntale a tu abuela!

  • El Doctor Ramón Estruch, especialista en nutrición y enfermedades cardiovasculares, aboga por una vuelta directa a los hábitos alimentarios de nuestros antepasados.La dieta mediterranea, no es solo cuestión de ingredientes, sino también de calidad de los alimentos y de técnicas de tratamiento y cocinado.

-¿El patrón actual de consumo español dista de la base de la Dieta Mediterránea?
- La Dieta Mediterránea tradicional se considera la propia de los años 60 - 70 en los países mediterráneos y se puso como paradigma la dieta que realizaban los habitantes de la isla de Creta. Lógicamente, la Dieta actual ha cambiado en comparación con la de los cretenses por influencia de la cultura anglosajona y especialmente del "fast food". No obstante, existen grandes diferencias según la franja de edad que se analiza. En el estudio PREDIMED, en el que se han incluido más de 5.000 personas mayores de 55 años hemos valorado el grado de adherencia a la Dieta Mediterránea tradicional mediante una escala y comprobado que obtienen una puntuación media de 8 sobre 14 puntos, es decir, obtienen un aprobado alto. Lo más preocupante son los jóvenes, en los se observa un patrón dietético cada vez más similar a los países de origen anglosajón. En definitiva, debemos alertar a las autoridades correspondientes y a toda la sociedad de que, a pesar del gran número de artículos que se publican sobre la bondad de la dieta mediterránea, la población española está perdiendo los buenos hábitos alimentarios que heredamos de nuestros antepasados.

-¿A que se deben los elevados índices de obesidad de la zona sur de la península, cuándo se supone que son los mayores productores de alimentos base de la Dieta Mediterránea?
-La obesidad es la epidemia del Siglo XXI en todo el mundo desarrollado y España no escapa a esta tendencia. Sorprende que algunas regiones de España, como Andalucía, tengan unos índices de obesidad tan elevados, a pesar de que teóricamente siguen una Dieta Mediterránea. Ello podría explicarse por varios motivos. El primero es señalar que tal vez la dieta que realizan no es tan "perfecta" como podría pensarse, pero también a la existencia de otros factores importantes como el elevado grado de sedentarismo y reducción de actividad física por parte de la población.

-¿ Por qué en la pirámide de la alimentación saludable se hace únicamente referencia al aceite de oliva, y no se tienen en cuenta otros aceites como por ejemplo el de girasol rico en ácidos grasos poliinsaturados y con un elevado contenido en vitamina E?
-Actualmente, la mayoría de los investigadores coinciden en que el mejor patrón dietético es la dieta mediterránea y que uno de los componentes principales de esta dieta es el aceite de oliva. Aunque los otros aceites puedan tener propiedades nutricionales interesantes, creemos que la mejor fuente de grasa de la dieta es el aceite de oliva, especialmente el virgen. -¿Qué cantidad de aceite se debe consumir diariamente y mediante qué técnicas culinarias podemos llegar a cumplir esas recomendaciones? -La cantidad de aceite que se recomienda tomar es entre 30 y 50 ml l día (entre 3 y 5 cucharadas de 10 ml), preferentemente crudo, para aderezar ensaladas o con las verduras.

 - ¿Cuál es la mejor forma de preservar el contenido natural de vitaminas y minerales propio del alimento?
-Para preservar el contenido de vitaminas y minerales de los alimentos hay que tomar los que se pueda crudos y los restantes cocinarlos con técnicas que no eleven mucho la temperatura, por ejemplo hervidos o al vapor.

- ¿Qué papel juega la utilización de tecnologías culinarias saludables en la prevención de enfermedades cardiovasculares?
-Existen pocos estudios que hayan evaluado los efectos de las técnicas culinarias y la incidencia de enfermedades cardiovasculares. En el estudio Pizarra, por ejemplo, se comprobó que la reutilización de aceites en la fritura se acompaña de una mayor incidencia de hipertensión arterial. Ello indica que, aparte de los alimentos propios de la dieta mediterránea, también debería investigarse los efectos de la calidad de los propios alimentos, su preservación y las formas de cocinado. Nos queda, pues, un largo camino que recorrer para obtener resultados definitivos, pero seguramente la conclusión final sea que debemos mantener el patrón alimentario, conservación y cocinado que realizaban nuestros antepasados y preguntar a nuestras abuelas y abuelos por los hábitos que heredaron de sus padres.

El doctor Ramón Estruch es consultor del Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínic, Barcelona, profesor Asociado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona y coordinador de la Red Temática “Nutrición y Enfermedad Cardiovascular” del Instituto de Salud Carlos III de Madrid, que investiga los “Efectos de una Dieta Mediterránea en la Prevención Primaria de la Enfermedad Cardiovascular"

Esta entrevista se ha producido con motivo de la intervención del doctor en un acto organizado por el departamento de Nutrición y Sabor de la casa Tefal, en el que Estruch ha colaborado.