Alimentos que favorecen el sudor con mal olor y el mal aliento

  • Todos tenemos nuestra "firma de olor" debida, en gran parte, a nuestra genética, a nuestro estado de salud y a la higiene personal. Pero lo que comemos también desempeña un papel a la hora de definir a qué olemos.

"El olor corporal es el resultado de la acción combinada de las glándulas de la piel y los compuestos volátiles que generamos, cuya regulación está basada en un control hormonal y la actividad de las bacterias que viven en la piel, que metabolizan y transforman estos compuestos. En condiciones normales, todo funciona correctamente. Ahora bien, un desajuste puede alterar la formación y la cantidad de estos compuestos, como puede ser el consumo de medicamentos, enfermedades hepáticas o diabetes o el consumo de determinados alimentos", explica Tomás García, Doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y autor del blog 'El Saber Culinario', un experto que, junto a la nutricionista Laura Perezábad, y tecnóloga de alimentos de Masnutriente, hace el siguiente repaso de aquellas bebidas y alimentos que pueden contribuir al mal olor corporal.

Alimentos ricos en azufre

En un 90 por ciento de las ocasiones el mal aliento está relacionado con una mala higiene bucodental, la cual, según apunta el experto de 'El Saber Culinario' origina la actividad de bacterias que se instauran en la boca y que suelen estar implicadas en trastornos bucales, tales como la gingivitis y la periodontitis. Así, el experto asegura que estas bacterias degradan los aminoácidos que contienen azufre, produciendo los malolientes compuestos sulfurados volátiles (CSV), como sulfuro de hidrógeno, metilmercaptano y en menor grado dimetilsulfuro.  

Sin embargo, el doctor apunta que no siempre el origen del mal aliento no está en la cavidad bucal. En estos casos, las sustancias volátiles malolientes se incorporan al torrente sanguíneo en la boca, estómago, intestino, hígado, etc., y son transferidas a los alveolos pulmonares. Si están presentes en concentraciones elevadas pueden generar un olor desagradable al emanar con el aire alveolar. "El origen de este problema suele encontrarse en alguna enfermedad hepática, renal, diabetes mellitus, desórdenes metabólicos o la toma de ciertos medicamentos", revela García.  

Así, destaca que existen determinados alimentos que favorecen la producción de compuestos sulfurados volátiles. En este caso los reyes son el ajo y la cebolla. En menor medida, también el brócoli, la coliflor, la col, algunas legumbres o el queso curado. 

"Para comprobar lo invasivo que pueden ser estos compuestos tan solo tienes que hacer un simple experimento: frota la planta de tu pie con un ajo. Al cabo de 20 minutos tendrás la sensación de que el ajo ha pasado por tu boca. Hay un truco que los amantes del ajo pueden practicar si no quieren tener el olor a ajo en su boca: tomar leche después de comerlo", comenta. 

Alimentos hipercalóricos y picantes

Los picantes, el alcohol y los alimentos hipercalóricos y procesados contribuyen además al aumento de la sudoración, según explica la doctora Elia Roó Rodríguez, jefe del Servicio de Dermatología Estética del Hospital Sur de Alcorcón, Madrid, y coordinadora del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica (GEDET) de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). También influyen en el mal olor del sudor algunos fármacos como el bromuro.

Alimentos ricos en colina

Los alimentos ricos en colina son causantes del mal olor corporal en personas que padecen trimetilaminuria, una enfermedad rara conocida como síndrome de olor a pescado. "Esta enfermedad se produce debido a un error congénito del metabolismo que pierde la capacidad de degradar la trimetilamina. El compuesto se acumula en el organismo y es liberado a través de la transpiración, orina y aliento, generando un fuerte olor a pescado", aclara Laura Perezábad. 

El único tratamiento de este raro síndrome, de momento, es un control en la dieta evitando alimentos ricos en colina, un compuesto precursor que al ser degradado origina una acumulación de trimetilamina. Entre los alimentos que se deberían evitar, según la nutricionista de Masnutriente, se encuentran los huevos, legumbres, ciertos tipos de carnes, pescados, así como alimentos que contienen carnitina, o altas proporciones de nitrógeno y azufre (hígado, riñón y otras vísceras, productos de soja, judías, guisantes, col, brócoli, coliflor, cacahuetes, etc.).

Bebidas alcohólicas

El consumo excesivo de alcohol puede dejar un fuerte olor en el aliento e incluso percibirse en los poros de la piel. Cuando consumimos alcohol el cuerpo lo trata como una toxina, siendo dirigido hacia el hígado que se encarga de transformarlo en ácido acético, un producto no tóxico. "Cerca del 90 por ciento del alcohol es metabolizado de esta manera. Una parte restante que se escapa por la orina, es eliminado por los pulmones en la respiración (de ahí el test del alcoholímetro) o sale, en un pequeño porcentaje, por la piel a través del sudor. El olor a alcohol en el aliento, por lo general, viene desde el estómago. Si alguien eructa con el estómago lleno de cerveza puede generar un hedor desagradable y ciertos licores aromáticos (a hierbas, café, etc.) son más propensos a generar mal aliento.  

No hace falta decir que una de las medidas para evitar el olor a alcohol es evitar el consumo excesivo de bebidas alcohólicas. Beber mucha agua puede ayudar, ya que favorece la eliminación del alcohol a través de la orina. También debe evitarse beber con el estómago vacío, así como la mezcla de diferentes bebidas alcohólicas ya que estas combinaciones pueden aumentar el riesgo de generar olores.

Espárragos

Aunque los espárragos no generan un mal olor corporal por sí mismos, sí es verdad que los líquidos corporales pueden oler como a col podrida o hervida tras su consumo. "La razón de este olor se debe a la digestión y excreción de dos compuestos del espárrago, el ácido asparagúsico y la S-metilmetionina, que acaban convirtiéndose en unos derivados azufrados que son los responsables del mal olor", comenta la experta de Masnutriente, quien también destaca que lo curioso de esto es que hay personas que no son capaces de producir estos compuestos y otras, que aun produciéndolos, no serían capaces de olerlos.  

La orina es el líquido corporal donde más se va a notar este olor característico, pudiéndose transmitir a las partes íntimas. También se puede trasmitir a través de la leche materna, de tal manera que las madres lactantes deberían restringir el consumo de espárragos antes de la toma para que el bebé no note un gusto inusual.

Especias 

Algunas especias, sobre todo aquellas con olor y sabor más fuerte, como el curry o el comino pueden intensificar el olor del sudor corporal. 

En líneas generales, los expertos aseguran que si tienes una buena higiene y un buen estado de salud y notas (o te notan) un olor desagradable, es probable que haya algo en tu dieta que esté contribuyendo. No obstante, los expertos Tomás García y Laura Perezábad aseguran que la investigación sobre cómo los alimentos afectan al olor corporal es bastante limitada, y que quizá puedan estar influyendo muchos más factores de los que nos imaginamos, como puede ser el estrés.