Cinco frases que no debes decir a tu pareja si está a régimen

  • Si tu pareja está dieta tienes muchas maneras de ayudarle, pero nunca será oportuno presionarle, hablar reiteradamente del tema con él o ella, o compartir el régimen con él o ella. Lo mejor es mantenerse la sombra, ayudar si te lo piden, y sobre todo, intentar que bajo ningún concepto estas cinco frases nunca salgan de tu boca. Te lo decimos por su dieta y por la salud de vuestra relación.

Éstas son las cinco frases que nunca debe oírte pronunciar tu pareja si está a régimen: 

"Estás engordando". Aunque haga como que no pasa nada, te aseguro que él o ella también lo han notado, y probablemente antes que tú. Por un lado, están los pantalones que no cierran, la báscula del baño, o el espejo … Y por otro lado, está también el hecho de que él o ella sepan que están más gordos y no necesiten la voz de un observador externo que se lo haga notar. Según la dietista Cynthia Sass es mejor preguntarle: “¿Estás bien?”. Igual con un poco de suerte te cuenta si está comiendo peor o si se está saltando el régimen.   

"Yo que tú no me comería eso". Decir esa frase hará que el alimento en cuestión sea devorado en el acto. Todo será muy rápido para no darte ocasión de le puedas dar más argumentos o explicaciones. Y se puede entender, hay más de un elemento en esa frase que resultan molestos. Veamos. Para empezar el “Yo que tú”. Todo el que está a dieta ya se siente suficientemente desgraciado para tener que aguantar comparaciones con gente que no lo está. Cynthia Sass que es terapeuta de parejas con problemas de peso, cree que controlar el régimen del otro es una buena manera de estropear una relación. “El mejor modo de ayudar es no señalar constantemente lo que el otro está haciendo mal y ofrecerle alternativas más saludables, por ejemplo, dejar de comprar ciertas cosas que hacen ganar peso y cambiarlas por comidas light, pero sin anunciarlo a los cuatro vientos”. Según esta experta, a veces es suficiente con poner los alimentos más saludables en un sitio accesible. Por ejemplo, la fruta en un bol encima de la mesa, o la fruta pelada en un recipiente de cristal si ya quieres hacer el trabajo completo.  

"¿Nunca tienes suficiente?". Para empezar es difícil enunciar esta pregunta sin adoptar un tono de juez o de condescendiente superioridad. Si no quieres que se sirva dos veces, lo más eficiente es no poner más comida en la mesa o comer en platos pequeños para reducir las porciones. Estas estrategias suelen conducir a comer menos de forma natural y son menos agresivas que este tipo de frases que predisponen al otro negativamente y allanan el camino de la discusión. Y por último, recuerda que si alguien ha decidido saltarse la dieta poco podrás hacer.  

"Es fácil, todo el mundo lo hace”. En otras variaciones de esta frase suele mencionar el nombre de un conocido. “Es fácil, Fulano lo ha hecho y a perdido 10 kilos”. Todo el que está a régimen tiene su pequeño drama personal y no es plan eso de disminuir el sacrificio de nadie. Por otra parte, controlar el peso es difícil, y ninguna dieta funciona exactamente igual en dos personas. Mientras unos lo consiguen a la primera, otros necesitan repetir varias veces el mismo sistema hasta que funcione, o probar con varias dietas de adelgazamiento. En lugar de tratar de dar lecciones a tu pareja, dicen los expertos que es mejor intentar examinar que puede no estar funcionado en su dieta, ponerse en los zapatos de otro y tratar de ayudar. Adelgazar no es tan fácil como parece desde fuera.  

“Yo solo estoy intentado ayudarte”. En serio, en lugar de intentarlo, ayúdale sin convertirte en un observador que examina por encima del hombro y se dedica a juzgar todo el tiempo. Hay que aceptar el hecho de que tu pareja es responsable de sus actos y, por supuesto, de su dieta, y que no hay que intentar dirigir sus pasos. En cualquier caso, siempre es mejor esperar a que te pida ayuda espontáneamente.