¿Comer y no engordar?

  • Pan que no aporta calorías, refrescos adelgazantes… Los nuevos alimentos ofrecen valor añadido. ¿Pero son seguros?

Beber un refresco y adelgazar o mojar pan sin engordar sería el paraíso para muchas de nosotras. Y un deseo que puede convertirse en realidad. La industria alimentaria está centrando sus esfuerzos en conseguir productos que no sumen calorías. ¿Cómo? Incluyendo en su composición ingredientes que bloquean parcialmente la absorción de las grasas. De hecho, en Japón ya está a la venta un refresco de cola que dificulta la absorción de las grasas gracias a su alto contenido en dextrina, una fibra dietética.


La pregunta es: ¿funciona? Los beneficios de la dextrina ya fueron demostrados hace siete años por investigadores del Instituto Nacional de Salud y Nutrición en Tokio. “Pero, como otros experimentos, este fue llevado a cabo en ratas y los resultados han sido extrapolados a humanos sin comprobar realmente ni eficacia, ni seguridad”, advierte el dr. José María Ordovás, director del Laboratorio de Nutrición y Genética de la Universidad de Tufts (EE.UU.).

Más que “light”. Con recomendación o sin ella, España también se ha apuntado a esta tendencia: hace unos meses se presentó una nueva fórmula de pan que aporta un 45% menos de calorías. Detrás de ella se encuentra una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). “Se puede aplicar a cualquier tipo de pan y se basa en una mezcla de fibras de origen vegetal (legumbres y tubérculos) que aporta la mitad de hidratos de carbono, un 25% de fibra y absorbe mucha agua”, explica Concha Collar, una de sus creadoras. Al llevar más agua, la masa contiene menos sólidos y los que incluye son hidratos no digeribles, “buenos para el intestino y para regular el colesterol”, detalla. 

Y mientras, otra empresa, AB–Biotics, trabaja conjuntamente con una cervecera para sacar adelante un producto adelgazante que podría estar elaborado a base de levadura de cerveza. Se encuentra en fase desarrollo, por lo que la firma no facilita información sobre el mismo.

¿Y los inconvenientes? Como todo, si estos nuevos productos se toman en exceso pueden aparecer efectos secundarios a nivel intestinal: “La fibra como parte de los alimentos parece ser buena, pero el uso excesivo de la misma puede producir gases, hinchazón y dolor de estomago”, explica el dr. José María Ordovás. Lo aconsejable es no abusar de ellos y consumirlos dentro de una dieta equilibrada. 

Tal y como apunta el dr. Ordovás, no se debe caer en la trampa de atiborrarnos de grasas para luego abusar de alimentos que las reduzcan. “Me inclino más por la educación nutricional que por el uso o abuso de productos. Debemos rebajar la ingesta calórica, no dejarlo todo en manos de la industria para que nos dé lo que nos engorda y lo que no. Tenemos que ser responsables de nosotros mismos”, previene. 

 

Adelgazar con cabeza, no con estómago

Lo que realmente funciona es comer de forma equilibrada. Y para conseguirlo es importante controlar los impulsos. Victoria de la Puente, experta en nutrición y en técnicas de modificación de la conducta del Centro Adelgar, aporta unas pautas para lograrlo:


-Evitar realizar dietas sin control del especialista.
Cada persona necesita un aporte diferente de nutrientes y calorías.
-Reducir la ingesta. Para ello recurrir a trucos que sí funcionan, como comer en platos de postre y comprar con el estómago lleno.
-Refuerzos positivos. El mayor premio que puede conseguir la persona que ha decidido adelgazar es ver que sus expectativas se cumplen. Pero además, es aconsejable que se recompensen con detalles, por ejemplo, regalándose un tratamiento estético.