Cuánto pesa el azúcar en tu dieta

  • Diferentes estudios asocian su consumo habitual con la actual epidemia de obesidad. Sin embargo, una reciente investigación rebate esas conclusiones y nos hace reflexionar.

El consumo de azúcar se ha asociado a menudo con el exceso de peso y la obesidad. Pero algunos estudios científicos han empezado a cuestionar esa relación. El último, realizado en Portugal con 1.675 niños de entre cinco y 10 años, y publicado en la revista científica Public Health Nutrition, concluía que “reducir o eliminar las bebidas azucaradas (refrescos y zumos) no ha demostrado tener un efecto significativo en el índice de masa corporal (IMC) de los niños”.

Un dato interesante al que hacía alusión este trabajo es que tanto los niños como las niñas que tenían exceso de peso “pasaban más tiempo sentados viendo la televisión que aquellos que tenían un IMC que se situaba dentro de los parámetros considerados normales”.

Realmente sería estupendo encontrar un único culpable de la epidemia de obesidad que nos azota. No habría más que prohibirlo y el problema desaparecería. Pero las cosas no son tan sencillas en lo tocante a la obesidad. En ella intervienen múltiples factores, entre los cuales la actividad física (o su ausencia) es crucial, del mismo modo que lo es el equilibrio energético, que supone ajustar la ingesta de calorías al gasto calórico que se realiza.

Estilo de vida

En lo que sí se muestran de acuerdo todos los estudios es en la necesidad de tomar a diario frutas y verduras, evitar las grasas saturadas y trans, limitar el exceso de azúcar (consumiendo bebidas refrescantes con edulcorantes, por ejemplo), dormir lo suficiente y moverse más a diario, preferiblemente con una actividad al aire libre.

Un gran número de investigaciones advierte también frente a las prohibiciones drásticas, sobre todo en la infancia, porque, según uno de ellos, “pueden generar un mayor deseo por lo “prohibido” e incluso aumentar el riesgo de trastornos de la alimentación”.

Un estudio del Centro Anschutz de Salud y Bienestar de la Universidad de Colorado (EE.UU.) publicado en la revista científica Circulation concluía: “Es más fácil mantener un peso saludable con más actividad física que la que hacemos hoy en día y con una ingesta de calorías ajustada al gasto calórico que con una dieta restrictiva".

Y añadía, "si no aumentamos la actividad física de la población, solo potenciaremos el recurso a dietas restrictivas, que son difíciles de sobrellevar. Este tipo de estrategia no ha funcionado nunca hasta ahora y tampoco funcionará en el futuro”.

Con hábitos, estilos de vida y dietas tan diversas, no parece realista señalar a un solo alimento como responsable de la epidemia de obesidad que se extiende por el mundo. Sin duda, una dieta sana, suficiente y equilibrada es necesaria para mantener una buena salud, pero no olvidemos que todas las calorías cuentan, vengan de donde vengan