Si cuando empiezas a comer pistachos eres de las que no puedes parar, no te preocupes. Es mucho más saludable y engorca mucho menos de lo que crees. Eso sí, si controlas la cantidad que comes. 

El pistacho aporta al cuerpo una gran cantidad de energía, optimizando el rendimiento en las actividades que se llevan a cabo en la vida cotidiana. Según American Pistachio Growers y la American Heart Association, tomar unos 30 gramos diarios de pistachos sin cáscara, lo que equivale a unas 49 unidades, ayuda a reducir el riesgo de sufrir enfermedades del corazón y otras propiedades que te resumimos en forma de claves o beneficios:  

1. Reduce el riesgo de sufrir enfermedades del corazón. El Dr. Vellingiri Vadivel, en colaboración con la Universidad de Hohenheim y la Universidad de Nairobi, demostró que incluir entre 30 y 50 gramos de frutos secos en la dieta diaria reduce el riesgo de padecer patologías cardiovasculares. El pistacho en particular, es rico grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, que a diferencia de las grasas saturadas y trans, reducen los niveles de colesterol LDL o “colesterol malo” en sangre. 

2. Es el mejor fruto seco contra la diabetes (Tipo II). Como demuestra el estudio realizado por la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona, dirigido por la doctora Mónica Bulló, los pistachos reducen los niveles de glucosa en la sangre y mejoran la resistencia a la insulina. Según Bulló “en el tratamiento de la diabetes, los pistachos son más eficaces con respecto a los demás frutos secos, debido a su alto contenido en fibra, betacarotens y procianidinas. 

3. Mejora la vida sexual, la función orgásmica y el deseo sexual. ¿El secreto? Su alto contenido en grasas saludables, esteroles naturales de las plantas, proteínas, fibra y antioxidantes. Así lo refleja el estudio dirigido por el doctor M. Aldemir del Hospital Universitario y Centro de Investigación Atatürk de Ankara (Turquía), publicado en el International Journal of Impotence Research. 

4. Ayuda a controlar el peso y reduce la tendencia a la obesidad. Esto se debe a su perfil nutricional rico en fibra, que produce un efecto saciante y prolongado, colaborando al control del peso. Asimismo, según un estudio publicado en la revista científica PlosOne, comer frutos secos como los pistachos, tres veces por semana o más, reduce la probabilidad de sufrir obesidad, síndrome metabólico y diabetes.  

5. Favorecen la vista, con nutrientes como la riboflavina, la luteína y la zeaxantina, que actúan como antioxidantes y la protegen del daño solar.  

6. Mejoran y regulan el tránsito intestinal, ya que una ración de pistachos aporta 3 gramos de fibra, lo que equivale a más del 10% de la cantidad diaria recomendada. 

7. Mantienen los dientes fuertes gracias al aporte de fósforo, un nutriente imprescindible para la buena salud dental. 

8. Fortalecen los huesos y músculos proporcionado proteínas vegetales, fósforo, magnesio y potasio, por ello son muy recomendables para los deportistas. 

9. Reducen el estrés. El potasio y el magnesio de los pistachos contribuyen a reducir la presión arterial y la frecuencia cardiaca en situaciones de estrés. Lo ha demostrado un estudio de la Universidad Estatal de Pennsylvania, publicado en la revista Hypertension, de la American Heart Association Journal. 

10. Además, ayudan a mantenerse joven combatiendo el envejecimiento de la piel y protegiendo al cuerpo de los agentes oxidantes. Esto se debe a su alto contenido en antioxidantes como la luteína, gama-tocoferol o zeaxantina y a las vitaminas B2 y E.