Por qué los hombres adelgazan más rápido que las mujeres

  • Os habéis puesto a régimen el mismo día, pero mientras él pierde volumen tú no has bajado ni un gramo. ¿Estás paranoica? No, la naturaleza está en tu contra, pero puedes ponerla a favor. 

Los dos estáis a dieta, pero solo uno sale contento de la cita semanal con la báscula. ¿Un castigo divino? No, pura ciencia: el metabolismo masculino es más alto que el femenino por pura genética y constitución corporal; es decir, ellos 'queman' las calorías mejor que nosotras.

Por eso, en el momento en que los hombres se fijan unas pautas mínimas de alimentación y las cumplen, aumentando su actividad física, el metabolismo les responde rápidamente. Además, los varones producen más enzimas en el tracto digestivo, lo que les ayuda a quemar mayor cantidad de grasa abdominal. Por si esto fuera poco, ellos sufren menos alteraciones hormonales que nosotras.

Con todas estas circunstancias en contra, ¿deberíamos abandonar nuestro propósito de adelgazar en pareja? Nunca. Pero poniendo a la ciencia de tu parte. Por ejemplo, debes tener en cuenta que un hombre gasta 2000 calorías al día y "una mujer 1.500. Para que se pueda perder peso, hay que ingerir 500 calorías menos diarias. Por tanto la mujer no debe sobrepasar las 1.000", explica la nutricionista Mª José Barba. Traducción: va a ser duro, pero no imposible. Y cuentas con algunas ventajas de tu parte. Sigue leyendo, y las descubrirás.

Solo a corto plazo

Si bien es cierto que ellos pierden más peso, también lo es que esto solo se cumple a corto plazo. Es decir, cuando la dieta se alarga, el peso que conseguimos perder hombres y mujeres se iguala. Así lo ha confirmado un estudio, publicado en la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU., que puso a prueba diversos sistemas de pérdida de peso, desde la dieta Atkins al método Weight Watchers, para ver las diferencias entre sexos. A los dos meses de iniciado el tratamiento, los hombres habían perdido el doble de kilos que las mujeres y tres veces más grasa corporal. Sin embargo, a los seis meses, la tasa de pérdida de peso era igual entre ellas y ellos.

"En mi consulta son más cumplidores los hombres, pero cuando los plazos se alargan la actitud de varones y mujeres con respecto al mantenimiento del peso perdido puede equipararse. Lo que ocurre es que ellos, cuando ya consideran que su objetivo está cumplido, se 'relajan' más que ellas y no lo mantienen tan a largo plazo. Digamos que el hombre es más de cumplir en el corto plazo y las mujeres somos más de mantener a largo. De hecho, algunas reconocen que 'siempre están a dieta'", explica la nutricionista Concepción Vidales.

Un ejemplo de este comportamiento 'cortoplazista' es que solo el 30% de los hombres conserva su talla un año después de haber alcanzado su peso óptimo, frente al 60% de las mujeres que sí lo logran.

¿Y si hacemos deporte juntos?

Pues de nuevo se confirma el mito: el hombre también pierde más peso que la mujer haciendo ejercicio. "La mujer sufre una serie de procesos hormonales que le hacen retener más líquidos y además es más propensa a sufrir problemas con el control del tiroides", explica José Luis Arbona, entrenador personal.

Eso sí, si hablamos de constancia, "ellas tienen mayor capacidad de sufrimiento a la hora de entrenar, aunque ellos puedan trabaja con mayores cargas". A la hora de escoger un ejercicio u otro, nosotras solemos decantarnos por trabajar el tren inferior, el abdomen y los tríceps. Para conseguir resultados estéticos óptimos, Arbona propone el trabajo con el traje de electroestimulación Loncego un día o dos por semana, para lograr resultados en poco tiempo. Y el trabajo en suelo de tres días por semana, combinándolo con aeróbico, es perfecto.

Pero más importante aún que ganar en imagen es hacerlo en salud. Por eso, aunque a él le cueste menos y le luzca más, abandonar el sofá juntos es siempre una buena opción. Solo tienes que dejar de compararte con sus logros, marcarte tus propios objetivos (siempre realistas) y aprovechar la buena compañía para conseguir los resultados que buscas.

¿Dónde acumulamos más grasa?

Nosotras solemos almacenar la grasa de forma más dispersa en todo el cuerpo. Por eso, al bajar de peso se nos nota menos que a ellos, ya que la disminución de volumen es gradual y no tan localizada como en los varones. "Hay distintos morfotipos: unas mujeres tienden a acumular más en el abdomen (manzana) y otras en las piernas (pera). En general, cuando iniciamos una dieta, el organismo va eliminando reservas de grasa de donde existe más cantidad. Pero a veces, para mejorar esas zonas más localizadas, hace falta algún tratamiento complementario", explica la dra. Barba.

Por su parte, en los hombres la grasa sí está localizada, concretamente, en el abdomen, con el peligro que supone acumularla alrededor de las vísceras, un grave factor de riesgo cardiovascular.

La dieta perfecta

Dicho todo esto, seguramente te estarás preguntado: ¿y hoy qué comemos para adelgazar los dos? "La pregunta debería ser qué no se debe comer –bromea la dra. Vidales–. En general para los dos una dieta rica en vegetales, frutas frescas, baja en grasas, con proteínas ligeras; con cocciones sencillas (evitando fritos y rebozados o productos de bollería...); con ingesta de agua y ejercicio moderado es el plan básico para una dieta de adelgazamiento".

Eso sí, tanto para hombres como para mujeres, el hacer cinco comidas al día juega un papel fundamental. Quizás los hombres adelgazan más rápido con las dietas más ricas en proteínas y verduras, que son más saciantes y les permiten comer un poco más, y aunque a algunas mujeres también este tipo de dietas les van bien, nosotras solemos responder mejor a las dietas disociadas, es decir a no mezclar algunos alimentos.

Estos regímenes nos ayudan a combatir la retención de líquidos más frecuente entre nosotras y a bajar volumen rápidamente y, además, son más variadas. Como dato curioso decir que en general "el exceso de hidratos de carbono y alcohol le va peor a la mujer que al hombre. De nuevo es una cuestión de metabolismo más rápido en ellos", concluye la experta.

 

Porciones para los dos

Sergio Jiménez, director del Máster en Entrenamiento y Nutrición Deportiva de la Escuela Universitaria Real Madrid-Universidad Europea nos recomienda que en tu plato haya...

- Medio plato de verduras, cuanto más color, mejor. Para ella 200 g y para él, 300 g.

- Reserva un cuarto de tu plato a los cereales integrales. 100 g para ella y 150 g para él.

- Asigna un cuarto de tu plato a una fuente de proteínas: pescado, pollo, legumbres o frutos secos. En ambos casos, 50 g al día.

- Si quieres perder peso, reduce el consumo de pan blanco, patatas, arroz y dulces.

- Limita también la ingesta de carnes rojas (ternera, cerdo y cordero) y evita las procesadas. En cuanto a los lácteos, toma dos unidades como máximo al día.

- Utiliza aceites vegetales saludables como el de oliva, soja, maíz, girasol o cacahuete al cocinar y para aliñar las ensaladas.

- Evita la mantequilla y las grasas trans de aceites parcialmente hidrogenados, como el de coco y el de palma, muy presentes en los productos procesados.

- Renuncia a la bollería industrial. Si quieres un capricho, recurre a una onza de chocolate.

- No endulces tus infusiones. Si tienes hambre antes de irte a la cama, come nueces (cuatro unidades), fruta (una o dos? piezas), una barrita proteica o un vaso de leche semidesnatada.