¿Por qué engordamos más en Semana Santa que en verano?

  • Ni Navidades, ni verano. Los días libres que se disfrutan en Semana Santa son el periodo vacacional en el que más kilos se cogen, según aseguran los expertos.

Comidas, dulces, tapas, encuentros... Con la Semana Santa llegan unas mini vacaciones y con ellas, los excesos. Es una de las épocas del año en la que más se engorda, según confirma la doctora Maribel Lopera, nutricionista y colaboradora de smartsalus.com. Así, tal como explica, la clave está en que durante este periodo vacacional no se ingieren calorías para protegerse del frío como sucede en invierno, ni se bebe más para hidratarse como ocurre en verano, además de no contar con esos días de 'descanso' entre las copiosas y calóricas comidas y dulces para compensar esos excesos.  

1. Días de torrijas, mona de pascua y buñuelos de bacalao. Muchos de los postres, dulces típicos y platos tradicionales (muchos de ellos elaborados con mantecas y harinas) que suelen consumirse durante la Semana Santa tienen un alto contenido calórico. No suelen faltar, tal como comenta la doctora Lopera, los frutos secos, los chocolates y los licores en las comidas. Por eso aconseja plantear entre 6 y 8 comidas diarias poco calóricas para evitar la sensación de hambre y consumir alimentos muy calóricos "en pequeñas cantidades" y sólo por la mañana y a mediodía. Por las tardes y noches se primarán vegetales, hortalizas y frutas. Una opinión que comparte la directora técnica de Grupo NC Salud, Marta Gámez, quien destaca el hecho de que éstas suponen un concentrado de sustancias antioxidantes y fibra necesarias para favorecer la salud. Además añade la importancia de beber un litro y medio de agua diario.  

2. Cambios horarios. Otro de los factores que hacen que se engorde más en estas fechas es, según la doctora Lopera, el cambio de horarios que se produce con la llegada de la primavera. "Al tener más luz los días, se incrementan las horas de actividad diaria, cambian los horarios de las comidas, los tipos de comidas, aumenta el apetito, etcétera. Todo esto influye en el aumento de peso", comenta Lopera. Así, mantener unos horarios lo más regulares posible (recuerda que la comida debería hacerse antes de las tres de la tarde) y evitar picar a todas horas son cuestiones que te resultarán útiles.  

3. Descanso, meditación y control mental. La doctora Lopera revela que son los místicos, los monjes y los que cuidan su mente en general los que suelen ser más estables en su peso. Por eso considera importante nutrir la mente con horas de descanso, sueño reparador, meditación y pensamientos alegres y positivos. A su juicio, un cerebro bien alimentado no estará triste ni bajo de ánimo y eso ayudará a perder la apetencia por las comidas copiosas y los alimentos hipercalóricos como el chocolate o los dulces típicos de Semana Santa.  

4. Aumenta la actividad física y 'desconecta' de verdad. La vida contemplativa y de disfrute vacacional es totalmente compatible con la actividad. ¡Y mucho más gratificante! Aprovechar los días libres para caminar o practicar el deporte con el que te sientas bien, contactar con la naturaleza y desconectar de la tecnología (olvídate hasta del WhatsApp).  

5. La 'operación bikini' empieza ya. Para conseguir llegar al verano en plena forma hay que empezar al menos con tres meses de antelación. Según los expertos de Ysonut, laboratorio especialista en nutrición y salud, las claves son: voluntad, disciplina, actividad física y, sobre todo, adaptar los hábitos alimentarios a las necesidades y no a los caprichos. Es lo que denominan 'ritmonutrición' y que consiste en aprender a disfrutar de comer sin engordar, adaptando los aportes de alimentos a nuestro reloj biológico.  

6. La combinación perfecta. Una alimentación que combine correctamente hidratos de carbono, lípidos y proteínas contribuirá a quemar grasa protegiendo músculo y piel, según revelan en Ysonut, donde insisten que además hay que garantizar un aporte suficiente de micronutrientes esenciales, indispensables para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, como vitaminas, minerales y otros oligoelementos que nos proporcionan los suplementos micronutricionales.

Y si no te puedes resistir... a por la receta de torrijas bajas en calorías

El chef del grupo NC Salud, Pablo Cáceres, propone esta receta de torrijas bajas en calorías en las que la cocción al horno, la sustitución del azúcar por la miel y la elección de pan integral y leche de soja ayudan a crear una versión 'light' de este dulce típico de Semana Santa. 

Ingredientes

- Pan integral - 2 rodajas. 

- Leche de soja - Un cuarto de litro.

- Un huevo

- Cuatro cucharadas de miel

- Corteza de naranja y de limón

​- Canela en rama y en polvo. 

Elaboración:  

1. Calentamos la leche de soja con una rama de canela, la miel y las cortezas de limón y naranja, y a continuación retiramos del fuego y dejamos enfriar. 

2. Encendemos el grill del horno para que vaya cogiendo calor a unos 210º y por otro lado cortamos dos rebanadas de pan integral con un grosor de unos 1,5 cm (menos de dos dedos). Seguidamente, vertemos la leche de soja aromatizada en un plato hondo y colocamos las rodajas de pan durante 10 minutos. 

3. Batimos el huevo en otro plato hondo y pasamos por el las rebanadas de pan que previamente habíamos puesto en la leche. A continuación, colocamos las torrijas en el horno. Tras 5 minutos horneándose, cuando veamos que la parte superior se ha dorado, las damos la vuelta para dorar la otra parte. 

4. Una vez cocinadas, las sacamos del horno y espolvoreamos canela en polvo al gusto.