Tomamos menos calorías, pero también quemamos menos

  • El sedentarismo y la falta de ejercicio físico son los factores que están detrás de la alta prevalencia del sobrepeso en España y no el exceso en el consumo de calorías, según el estudio científico ANIBES, realizado por la Fundación Española de Nutrición.

La calidad global de la alimentacion, los patrones alimentarios y el estado nutricional de la población española han sido objeto de estudio en varias ocasiones. Pero lo que nunca se había analizado es el balance energético y sus determinantes. De ahí la importancia del estudio científico ANIBES (Antropometría, Ingesta y Balance Energético en España), realizado por la Fundación Española de la Nutrición (FEN) junto a un comité científico de expertos, pues evalúa la ingesta y gasto energético de macronutrientes, los datos antropométricos y el comportamiento alimentario de la población. De hecho, su diseño, protocolo y metodología acaba de ser publicado en la revista científica 'Nutrients'.  

Según los resultados del estudio, el 85% de la energía total de la dieta diaria proviene de la ingesta de pan, aceite de oliva, carnes, bollería y pastelería, embutidos y otros productos cárnicos, leches, frutas, precocinados, verduras y hortalizas, granos y harinas, pescados y mariscos, pasta, quesos, legumbres, yogur y leches fermentadas, bebidas de baja graduación alcohólica y huevos, mientras que el 15% restante corresponde a la ingesta de refrescos con azúcar, chocolates, otros lácteos, otros aceites, zumos y néctares, salsas y condimentos, mantequillas, margarinas y mantecas, azúcar, cereales de desayuno y barritas de cereales, aperitivos, mermeladas y otros, otras bebidas sin alcohol, cafés y otras infusiones, bebidas de alta graduación alcohólica, otros dulces, suplementos y sustitutos de comidas, vísceras y despojos, refrescos sin azúcar y agua.  

Demasiado sedentarios

La ingesta media actual de energía de la población española es de 1.820 Kcal/día por persona, según se detalla en ANIBES. Esto supone una cantidad muy inferior a la que indican estudios anteriores, que registraron, por ejemplo, un consumo medio de 2.609 Kcal/día en 2010 y de 3.008 kcal/día en 1964, aunque dichos estudios se realizaron siguiendo una metodología diferente y de menor precisión.

En paralelo, la última Encuesta Nacional de Salud del Instituto Nacional de Estadística (INE) llevada a cabo en 2013, indica que un 41,3% de la población no realiza ningún tipo de actividad física en su tiempo libre. Esto es importante, sobre todo si tenemos en cuenta el concepto de balance energético, o lo que es lo mismo, la importancia de ingerir la misma cantidad de energía que la que se gasta a través de la actividad física, el metabolismo basal en reposo y el efecto térmico de los alimentos.

Además de la población general, el estudio científico ANIBES analiza la ingesta de energía y patrones alimentarios según la edad y el sexo de la población, obteniendo perfiles detallados de la ingesta de alimentos y bebidas que realizan los niños, adolescentes, adultos y personas mayores.

Si se comparan los resultados de ingesta de este estudio con los índices de referencia de la European Food Safety Authority (EFSA), sólo el grupo de niños y niñas entre 9 y 12 años tiene una ingesta de energía media acorde con lo recomendado para su edad (2.078 kcal/día en niños y 1.973 kcal/día en niñas. El resto de los grupos de edad se encuentran por debajo de la media recomendada. Los varones adolescentes sólo alcanzan el 85% de la recomendación media, los adultos el 89,6% y los hombres de edad avanzada el 85%. En el caso de la población femenina, las adolescentes cumplen las recomendaciones en un 85%, las mujeres adultas en un 92,3% y las de más edad en un 90,1%.