La verdad y nada más que la verdad sobre las dietas milagro

Dieta Dukan

  • Uno de cada tres españoles ha probado alguna vez una dieta de esas conocidas como "dietas milagro" que ofrecen resultados "rápidos y mágicos", según los datos de que dispone la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

Las dietas milagro suelen basarse en la prohibición de un grupo de alimentos, con argumentos que distorsionan la realidad científica del nutriente. Algunas suben al altar a un tipo de alimento concreto (la piña, la alcachofa, etc.), y otras se basan en el consumo de determinados alimentos preparados.

Algunas de las dietas más famosas son la Dieta Ornish, muy pobre en grasas, la dieta del Doctor Atkins, pobre en carbohidratos y rica en grasas, la dieta Dukan, puramente hiperproteica, la dieta de Montignac, y la dieta disociada. 

Según la doctora Ana Zugasti, médico adjunto de la Sección de Nutrición y Dietética Clínica del Complejo Hospitalario de Navarra, “las dietas milagro son un riesgo para la salud y se pueden volver en contra del paciente por el efecto rebote y posibles complicaciones en las comorbilidades que presente el paciente con obesidad".

"En general, los pacientes obesos tienen una idea preconcebida sobre su peso ideal y lo que las dietas heterodoxas prometen es ese peso ideal que ellos buscan", explica la doctora Zugasti.

Según esta experta, "el peso ideal que tanto anhelan los pacientes obesos no es real, es una utopía, porque es casi imposible de conseguir y de mantener”. Uno de los problemas de estas dietas es que suelen crear falsas expectativas en los pacientes. 

Según la doctora Zugasti, se trata de dietas promovidas, en la mayoría de los casos, por personas "ajenas a la Medicina y cuentan con escaso o nulo aval científico". Además, "suelen ponerse de moda porque las realizan personas famosas, favoreciendo su rápida divulgación por Internet".

Frente a este fenómeno, esta experta sostiene que una dieta eficaz es aquella capaz de conseguir una pérdida de peso segura y sostenible a largo plazo, con consecuencias positivas sobre las enfermedades asociadas a la obesidad, como la diabetes o la hipertensión arterial.

En relación con las dietas hiperproteicas o bajas en carbohidratos, “solo se dispone de datos de eficacia a corto plazo, de entre 6 y 12 meses", explica esta experta.