Es un estilo dinámico y, sin embargo, fácil de seguir. Además, equilibra los sistemas nervioso, hormonal y metabólico, aumenta la energía y la sensación de bienestar y equilibrio, y favorece la calma mental.

¿Qué es?
Un legendario estilo, sólo conocido por los iniciados de la India hasta que en 1969 llegó a Estados Unidos, de la mano del gurú Yogui Bhajan.

La clave.
Considera cuerpo, mente y espíritu como aspectos en íntima conexión, y por eso en cada clase se trabajan todos. Además, se pone el énfasis en movilizar la energía y son fundamentales también la respiración y el canto de mantras.

¿Qué se siente?
Es un estilo dinámico y, sin embargo, fácil de seguir. Resulta imposible aburrirse porque cada clase puede ser totalmente diferente a la anterior, ya que existen infinidad de kriyas (tablas de ejercicios). Siempre incluye el canto de mantras o ejercicios para trabajar los chakras y despertar la llamada energía kundalini. Alrededor de ésta existen muchos mitos, pero se trata de la energía que representa el poder femenino, la naturaleza, la tierra, que con la práctica de este yoga se eleva a través de la columna vertebral por los chakras hasta alcanzar la cima de la cabeza, donde se une con Shiva, el poder masculino, la conciencia suprema. Es la unión de la conciencia individual y colectiva, del individuo y el todo.

Sus beneficios.
- Equilibra los sistemas nervioso, hormonal y metabólico. 
- Aumenta la energía y la sensación de bienestar y equilibrio.
- Favorece la calma mental, los estados de creatividad y la concentración.
- Reduce el dolor de espalda y las tensiones físicas (dolores musculares, malas posturas).
- Permite expresar y liberar bloqueos profundos, al trabajar con la voz.

Te gustará si...
Quieres sentirte conectada con tu propio cuerpo, potenciar una energía de alegría y disfrute, más allá de la precisión de las posturas o de la meditación de tipo “espiritual”.