Las asanas o posturas de yoga pueden ser muy útiles si queremos flexibilizar, armonizar y tonificar nuestro cuerpo, pero... ¿qué pasa cuándo queremos hacerlo con una zona en concreto? Si, seguro que estáis pensando en los glúteos, una de las zonas que más quebraderos de cabeza nos traen. Pues bien, con el yoga hay varias posturas perfectas para incidir en el trabajo de nuestro trasero. Y son...

1. Postura del perro cara arriba. Sobre la esterilla, colócate boca abajo y pon los brazos a los lados. Deja una separación entre tus pies y levanta el tronco hasta dejar los brazos rectos y la cabeza mirando hacia el techo. Notarás cómo tus glúteos se contraen. 

2. Postura del puente sobre los hombros. La clásica postura del puente admite numerosas variaciones, en ésta cargaremos aún más peso sobre nuestros hombros. Es una postura común con el Pilates. La cabeza queda apoyada sobre la esterilla mientras que empujamos el resto del cuerpo hacia arriba. 

3. Media postura del saltamontes. Boca abajo, con las manos debajo de nuestros hombros, levantaremos nuestras piernas hacia arriba contrayendo nuestros glúteos.

4. Postura del triángulo extendido. Una curiosa postura que nos aporta numerosos beneficios. Lo fundamental es ejecutarla sin prisas y con la mayor concentración. No te preocupes sino te sale de primeras.

5. Postura del guerrero 2. De entre las posturas del guerrero, la número 2 es perfecta para trabajar nuestros glúteos. La técnica es importantísima para alcanzar una postura relajada y, al mismo tiempo, efectiva. No tengas prisa y vigila sobre todo la posición de tus pies. 

6. Postura de la vela. Esta postura nos recuerda a una vela por la posición que alcanzan nuestros pies. Las primeras veces te costará un poco, pero no te preocupes. Tus brazos deberían tener la suficiente fuerza para mantener el peso del tronco.

7. Postura de la media luna. Muy fácil de ejecutar, es una postura dónde estiraremos y relajaremos la zona abdominal mientras estamos de pie.  

8. Postura de la silla. Parecida a ejecutar una sentadilla, es una postura muy popular, pero debemos tener cuidado de no superar con nuestras rodillas la posición de nuestros pies. 

9. Postura del árbol. Una postura que requiere de una gran concentración y equilibrio, pero es perfecta para el objetivo que queremos. Busca un punto de apoyo por si no tienes la suficiente práctica para no caerte.

10. Postura de los pies en alto. Una asana básica que exige de tus piernas y de tu abdomen. Lo más difícil será mantener la postura si no tenemos práctica. Aguanta 30 segundos, y si no puedes, busca apoyo en una pared.