Los poderes de una rutina sistemática de fitness son impresionantes. Además de ayudarte a construir masa muscular y a mejorar la postura, te protege contra varias enfermedades crónicas y hace que la ropa luzca mejor en tu cuerpo. Pero también te ayuda a parecer más joven. Te contamos cómo...

El ejercicio puede mejorar tu metabolismo y tu energía de tal manera que cada vez sea más larga la distancia entre tu edad cronológica, la del DNI, y la edad biológica, la que tienen tus células y que es la que define el funcionamiento del cuerpo.  

Repasemos los 12 efectos para el cuerpo y el cerebro que supone ir a sudar una hora al parque o al gimnasio cada día.  

1. Te da más vigor y energía. Un entrenamiento es como un chute natural de energía para el cuerpo y para la mente. Inmediatamente te sentirás más viva y alerta. El ejercicio pone al cuerpo en un estado de excitación que se traduce en mayor vitalidad y sensación de bienestar. Es, literalmente, como si tuvieras diez años menos.  

2. Mejora la vida sexual. El deporte mejora el flujo sanguíneo y hace que llegue más cantidad de sangre a todo el cuerpo, incluida la piel y los órganos genitales, lo cual mejora la libido y la respuesta sexual. Según Mary Jane Minkin, profesora de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Harvard, el ejercicio también mejora el sexo desde un punto de vista psicológico.  "Entrenar aumenta la confianza respecto al cuerpo y la apariencia física y te pone en un estado mental de mayor disposición para el sexo", revela.  

3. Hace que tu piel sea más suave y brillante. Las mejillas más rosadas y la barbilla más brillante no son los únicos efectos del fitness sobre tu piel. Los investigadores de la Universidad de Ontario estudiaron a un pequeño grupo de voluntarios, de edades comprendidas entre los 20 y los 84 años. Aquellos que practicaban con frecuencia ejercicio físico y superaban los 40 años tenían una piel más elástica que los de edad comprendida entre los 20 y los 30 años y carácter sedentario.

La teoría de los investigadores es que el ejercicio crea unas sustancias en el cuerpo que ayudan a la piel a envejecer más despacio. Se necesitan más investigaciones para determinar con exactitud cómo cambia el ejercicio la composición de la piel, pero es un hecho que la hace lucir más joven.  

4. Corrige la postura. Debido a la pérdida de masa muscular y a la disminución de la densidad ósea la postura se deteriora con la edad. Sin embargo, los entrenamientos de fuerza (con pesas) que fortalecen la estructura ósea y la musculatura, sobre todo de la espalda y de la zona central del cuerpo, alrededor de la espina dorsal, permiten que, de modo natural, se mantenga una postura erguida que quita años de encima.  

5. Aumenta la flexibilidad. La edad no solo hace tus opiniones más rígidas, también tu cuerpo se hace más inflexible. Sin embargo, el ejercicio físico sistemático, sobre todo los de estiramiento como el yoga y el pilates te devolverán la flexibilidad. Te asombrarías de lo rápido que vuelves a tocarte los pies sin demasiado esfuerzo.  

6. Mejora el humor y te hace ser más sociable. Gracias a las endorfinas que se segregan durante una sesión de ejercicio cardiovascular, te sentirás más alegre y de buen rollo. Las endorfinas también son llamadas los opiáceos naturales y su función es hacerte sentir mejor. Eric Sternlichit, profesor de la Chapman University asegura que una sesión de ejercicios pueden generar cambios en otros neurotransmisores relacionados con los sentimientos de placer, como la dopamina, que también te harán sentir más feliz.  

7. Ralentiza el envejecimiento celular. No solo te hace sentir o parecer más joven, el ejercicio es capaz de apagar el proceso de envejecimiento en tus cromosomas. Esto tiene que ver con los telómeros, la parte final de los cromosomas que controla el envejecimiento. Los telómeros se hacen más cortos a medida que envejecemos. Unos telómeros largos se asocian a la longevidad. Estudios recientes han encontrado relación entre la práctica regular de ejercicio y la longitud de los telómeros, y se atreven a sugerir que el ejercicio podría ralentizar el reloj del envejecimiento.  

8. Reduce la grasa abdominal. Cuando te aproximas a la mediana edad la grasa empieza a sentirse muy cómoda en tus caderas y en el abdomen y es imposible esconderla. Es algo habitual, sobre todo, después de la menopausia. Esta grasa visceral incrementa el riesgo cardiovascular y de sufrir varias enfermedades crónicas, como la diabetes. Sin embargo, las sesiones regulares de ejercicio cardiovascular parecen tener el poder de hacerla desaparecer, o al menos de reducirla.

Un estudio realizado en 2011 por la Duke University comprobó que los entrenamientos cardiovasculares (spinning, running, zumba, etc) producían una mayor pérdida de grasa abdominal que los entrenamientos de pesas o las combinaciones de cardio con ejercicios de fuerza.  

9. Alivia el estrés. Salir a correr al aire libre es suficiente para distraerse de un pensamiento rumiante que conduce a la ansiedad y a la preocupación. Pero además hay razones fisiológicas que explican el poder relajante del ejercicio físico. Las endorfinas que se liberan parecen tener un efecto relajante sobre el estrés que reduce la ansiedad.

Otras formas de ejercicio más cercanas a la meditación como puede ser el yoga o el tai chi, enseñan a concentrarse en la respiración y en la frecuencia cardíaca, unos ejercicios que hacen olvidar cualquier proyecto estresante de trabajo o cualquier discusión importante que haya tenido en el día.  

10. Mejora la memoria. Varias investigaciones sugieren que se puede luchar contra la pérdida de memoria a través de la práctica regular de ejercicio físico porque se incrementa el tamaño del hipocampo, el área del cerebro asociada a la memoria.  

11. Te ayuda a dormir profundamente. Un sueño reparador es como una fuente de la juventud, y el ejercicio te ayudará a alcanzarlo. Las investigaciones muestran que el ejercicio regular te ayudará a conciliar el sueño más rápido, así como a tener fases REM más profundas. Un estudio reciente asegura que al menos 150 minutos de ejercicio a la semana mejoran la calidad del sueño en un 65 por ciento.  

12. Mantiene el metabolismo activo y rápido. El metabolismo se ralentiza de forma natural con la edad, por eso es difícil no ganar peso a medida que se envejece. Pero con un programa de entrenamiento sistemático se puede incrementar el número total de calorías quemadas y así mantener el peso. Quemarás más calorías si añades a tu rutina un entrenamiento de resistencia varias veces a la semana. Este tipo de entrenamiento te ayudará a crear músculo, y mientras más masa muscular tengas, más calorías quemarás.