Mitos y realidades del HIIT (ejercicio a intervalos de alta intensidad)

  • Hoy en día, el mundo del 'fitness' ha caído rendido a los ejercicios de intervalos a alta intensidad. O simplificando, HIIT en su acrónimo inglés. Sin embargo, son muchos los interrogantes que surgen ante esta manera de concebir el ejercicio que, poco a poco, se va adueñando de los gimnasios... ¿Es seguro el HIIT? Sí, pero ten en cuenta todos estos 

1. No es adecuado para todos. Falso... Y verdadero. Cualquiera con una condición física 'normal' puede iniciarse en el HIIT sin problemas, siempre que respete las pausas necesarias y no se aventure con ejercicios que le quedan, digamos, 'grandes'. 

Una buena manera de empezar con HIIT es probar ejercicios Tabata: 4 minutos de ejercicio, divididos en 8 series de 20 segundos y 4 ejercicios (en la segunda ronda repetimos) con descanso de 10 segundos entre series. Teniendo en cuenta que siempre se puede aumentar el tiempo de descanso y reducir las series. La cuestión es encontrarse cómodos.

2. No crea masa muscular. Falso. Por supuesto que el ejercicio crea masa muscular, y los ejercicios HIIT no son una excepción. La diferencia es que con el HIIT no vamos a crear más masa muscular que con un ejercicio de hipertrofia con pesas, algo de cajón... El HIIT sirve para ponerse en forma y es un 'quemagrasas' de excepción, cómo veremos en el siguiente punto.

3. No quema más grasa que otros ejercicios. Falso. Está demostrado que el HIIT quema más grasa que hacer sólo ejercicios de 'cardio' cómo bicicleta o 'running' o cualquier ejercicio con pesas. La diferencia está en que no podemos mantener el nivel tanto tiempo como con otros ejercicios. El HIIT es sólo el resultado de la vida actual: a menor tiempo para entrenar, más concentrados serán los ejercicios. Con una sesión de 30 minutos podemos 'quemar' entre 400-600 calorías, mientras que en el mismo tiempo de carrera continua podemos llegar a las 300. 

4. No se puede hacer todos los días. Falso. Lo único que hay que tener cuidado es de no repetir los mismos grupos musculares, pero en realidad, nuestro organismo está preparado para resistir grandes esfuerzos en muy poco tiempo... Y recuperarse. El límite está en uno mismo. Y a mayor entrenamiento, mayor resistencia.

5. Con el HIIT es más fácil lesionarse. Falso... Y verdadero. Es verdad que el HIIT es más exigente que otros tipos de ejercicios, pero en realidad las lesiones nos acechan con cualquier tipo de ejercicio. No tengas miedo a lesionarte si ejecutas correctamente los ejercicios y guardas el suficiente reposo. Aún así, antes de empezar, consulta siempre con un profesional.