Alergias en primavera a gramíneas, arizónicas, plátano de sombra, alternaria y olivo: ¿Cuándo se dan y cómo se combaten?

  • Si en la pasada primavera se alcanzaron altos "picos" de concentración de polen, este año se prevé igualmente una estación de alto riesgo para pacientes alérgicos, con un número de granos por metro cúbico de aire de polen de gramíneas de 5.600 (frente a los 5.400 de la primavera pasada), según los datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica. Con la ayuda de la alergóloga, Paloma Ibáñez, hacemos un repaso del calendario de alergias y de recomendaciones básicas, sobre todo para aquellos casos "debutantes" aún no diagnosticados. 

Aunque en la primavera de 2013 se alcanzaron máximos diarios de concentración de polen que no se registraban desde 2007, lo cierto es que, tal como explica la Dra. Paloma Ibañez, directora del comité de alergia infantil de la la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), no resultó excesivamente complicada para los pacientes por la intermitencia de los “días pico”. "En estos casos la mucosa no sufre una agresión permanente y eso hace que los alérgicos puedan recuperarse mejor de esos picos", explica la experta, quien prevé que esta temporada vivamos una situación similar, ya que el número de granos por metro cúbico de aire previstos es cercano al del año anterior: 5.600 frente a 5.400. "Eso sí, todo dependerá de las lluvias y la climatología", aclara.  

Además de las gramíneas (es la sustancia a la que un mayor número de alérgicos reacciona), existen otros pólenes alergénicos que alcanzan relevancia a lo largo de todo el año en las diversas zonas geográficas españolas, según explica el doctor Francisco Feo, presidente del Comité de Aerobiología de la SEAIC: 

- cupresáceas de enero a marzo. 

- plátano de sombra en marzo (sobre todo en grandes ciudades). 

- gramíneas y olivo, en mayo y junio (Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha). 

- polen de parietaria, en mayo y junio (en la costa mediterránea).  

Un caso importante: alergia a la alternaria

Tradicionalmente la alergia primaveral hace referencia a los pólenes, sin embargo, cada vez alcanza más relevancia la alergia a la alternaria, un hongo que también se encuentra en las plantas, y que afecta al 15 por ciento de la población. Se asocia al asma bronquial y a la rinoconjuntivitis, y afecta más a los niños que a los adultos.  

El presidente del Comité de Aerobiología de la SEAIC explica que, “las esporas de alternaria están presentes durante casi todo el año a nivel atmosférico, pero la liberación de sus alérgenos se incrementa con temperaturas de 20-30º y alto grado de humedad. Por este motivo, el riesgo para los alérgicos a alternaria comienza en el mes de abril y se prolonga hasta el mes de julio. Además, hay otro período de reactivación en otoño durante los meses de septiembre a noviembre”.  

Mantener la alergia bajo control minimiza su impacto. En este sentido, los expertos instan a descartar una posible alergia a la alternaria ya que, según destacan, “la vacuna específica resulta muy eficaz”. Y es que para los niños alérgicos a este hongo, que “tienen síntomas prácticamente todo el año”, los inhaladores no dejan de ser parches que no ayudan a modificar el curso de la enfermedad.

Consejos básicos en la temporada de alergias

Por lógica, si se evita la ocasión, se evita el peligro. Por eso la Dra. Ibáñez incluye entre sus recomendaciones a las personas alérgicas controlar la exposición a las zonas de riesgo. Así, considera adecuado evitar las salidas a parques, jardines o campo; que la ventilación de casa se haga en intervalos cortos de tiempo, viajar con las ventanillas cerradas en los distintos vehículos, evitar la exposición al exterior sobre todo en los días de mucho viento y protegerse con gafas de sol en los casos de conjuntivitis.