¿Sabes lo que hace el tabaco a tu boca?

  • El 31 de mayo es el Día Mundial sin Tabaco. Te damos unas cuantas razones para que te unas a él. Pero recuerda, hay muchas más.

Cada inhalación disminuye el oxígeno en el interior de la boca, lo que aumenta la presencia de bacterias anaerobias, que suelen ser las más agresivas con el hueso de soporte dental.

Disminuye la inmunidad del organismo,
aumentando la susceptibilidad a la agresión bacteriana.

El humo puede afectar
la susceptibilidad genética individual a la enfermedad periodontal por factores que todavía se desconocen. Por último, aumenta la destrucción ósea al incrementar la secreción de los factores de reabsorción ósea del organismo.

Consecuencias:

La más grave
es que los fumadores tienen un riesgo cuatro veces mayor de desarrollar un cáncer oral.

Además, tienen seis veces más probabilidades
de sufrir una enfermedad de las encías y, por lo tanto, de perder dientes. El problema se agrava porque el tabaco hace que las encías no sangren, por lo que la enfermedad periodontal se extiende sin síntomas.

En caso de intervención
(y necesitan más tratamientos dentales que los que no fuman), cicatrizan peor, presentan mayor tasa de rechazo a los implantes y tienen más caries en las raíces de los dientes.

¿Qué puedes hacer?

Lo primero, es obvio, dejar de fumar o fumar menos. Lo segundo es cepillarte adecuadamente los dientes para eliminar, al menos, otro de los factores de riesgo del cáncer oral. Para lavarse correctamente la boca hay que tener una buena técnica de cepillado, emplear dos minutos en hacerlo, consultar al especialista para escoger un dentífrico adecuado a nuestras necesidades y, si es posible, usar un cepillo eléctrico recargable con tecnología oscilante rotacional, porque elimina un 58% más de placa que uno manual y llega a las zonas más inaccesibles de la cavidad bucal.