En qué consisten. Es un examen médico apenas invasivo que ayuda a diagnosticar y a tratar enfermedades. Se utiliza una de las tres tecnologías de diagnóstico por imágenes (rayos X con catéteres, tomografía computarizada o resonancia magnética nuclear). En la angiografía por catéter, un tubo de plástico del grosor de un spaghetti, se inserta dentro de una arteria a través de una pequeña incisión en la piel. Una vez que el catéter llega al área a examinar, se inyecta un material de contraste y se obtienen las imágenes mediante una pequeña dosis de radiación.

Para qué se usan. Para examinar los vasos sanguíneos del cerebro, los riñones, la pelvis, las piernas…, así como para identificar enfermedades y aneurismas en la aorta y otros vasos sanguíneos importantes. Además, posibilita la combinación del diagnóstico y el tratamiento en un único procedimiento.

Cómo se utilizan. Primero, se inserta una línea intravenosa dentro de una vena pequeña de la mano o el brazo. La anestesia es local. Quizá la parte más difícil del procedimiento sea permanecer recostado varias horas.

Cuándo se realizan. Cuando el médico necesita una imagen clara de los vasos sanguíneos. Además, mediante el cateterismo se puede insertar un muelle (stem).