En qué consiste. Se obtiene una muestra de tejido insertando una aguja y aspirando células para su análisis.

Para qué se usa
. Diagnostica enfermedades sanguíneas, leucemias... Así como la causa de una infección.

Cómo se utiliza. Se administra un anestésico local para adormecer la zona. No se debe comer nada dos o tres horas antes de la prueba y se debe consultar la suspensión o no de medicamentos anticoagulantes, como la aspirina.

Cuándo se realiza. Cuando se sospecha que puede existir una patología de las células de la sangre.