Aunque siempre asociamos los masajes con el relax, en los tiempos que corren se han convertido, cada vez más, en una auténtica necesidad. Y es que seguro que comienzas cada día a la carrera: preparar el desayuno de los niños, llevarlos al colegio, cumplir con tu trabajo… Y, a la salida, toca hacer la compra, atender las tareas de la casa, bañar a los niños, preparar las cenas... En fin, que no hay cuerpo que resista este ritmo de vida, un día tras otro.

Pero como la naturaleza es sabia, este estado de permanente tensión acaba por reflejarse en el cuerpo. ¿El resultado? La espalda llena de contracturas y las cervicales totalmente sobrecargadas, por no hablar del estado de tensión y nervios que somos capaces de acumular.

Así que ponte una vez por semana, como mínimo, en manos expertas para que te den un masaje que alivie todas tus tensiones y te ayude a evadirte de la dura rutina. Al menos, durante el tiempo que dure –aproximadamente una hora– creerás que puedes tocar el cielo con los dedos y conseguirás sumergirte en un estado de calma total beneficioso tanto para tu cuerpo como para tu mente. ¿Podrás resistirte?