2. LÁTEX

Los colchones de látex han sufrido un crecimiento espectacular en los últimos años. Ya figuran entre los preferidos por los usuarios. La clave de su éxito: su perfecta adaptación al cuerpo, ofreciendo, además, un tacto agradable.

El látex natural procede de la resina del caucho, tiene un tacto suave y natural y puede durar hasta 15 años, aunque es recomendable cambiarlos antes y es mucho más caro.

Mientras que el sintético se crea a partir de derivados del petróleo, se adapta peor al cuerpo y ofrece cierta sensación de goma. Es difícil encontrar un colchón 100% natural. Lo normal es una mezcla que ofrece estabilidad: cuanto mayor sea el porcentaje de caucho, mayor y mejor adaptación, pero es más delicado.

CARACTERÍSTICAS:

● Es un material ecológico y antialérgico.

Se amolda bien a las distintas partes del cuerpo, incluso algunos modelos incorporan zonas de descanso diferenciadas.

● Es la mejor opción para camas articuladas y tiene un gran poder de recuperación. Por contra, es poco firme y apenas transpira.

● Su precio es elevado.

NO OLVIDES:

Fíjate en la etiqueta: Para que realmente sea un colchón de látex, su composición debe tener alrededor de un 80% de caucho y como máximo un 20% de sintético. Si procede del petróleo al 100%, no es látex.

● No es aconsejable ponerle sobre cualquier base. Necesita un somier multiláminas, que le ofrezca dureza.

● Al tratarse de un material natural, precisa un mantenimiento regular, debes voltearlos para que no se deformen.