4. VISCOELÁSTICA

La espuma viscoelástica es un material sintético que se adapta ergonómicamente al cuerpo, eliminando cualquier punto de presión. Fabricado por la NASA, fue a principios de los años 90 cuando se le dio un uso doméstico. Hoy, cada vez tiene más aceptación, ya que ofrece una adaptación casi perfecta al cuerpo y tiene un tacto mullido muy confortable.

Propiedades:

Se acopla como un guante al cuerpo. Este efecto elimina la presión del colchón sobre el cuerpo, lo que permite mantenerse durante más tiempo en la fase óptima del descanso.

● Existen dos tipos de viscoelásticos: espumado y moldeado. Éste último es más caro, aunque más confortable. Consta de dos capas. La superior, sobre la que descansa el cuerpo, es la propiamente viscoelástica, mientras que la inferior, compuesta por espumas de alta densidad (HR), otorga firmeza. Además, permite que el aire circule libremente, garantizando, así, mayor higiene.

Sabías que:

● Muchas veces se ha usado Tempur como sinónimo de viscoelástica, pero se trata de la primera marca que comercializó este tipo de espuma. Su mayor ventaja, la ergonomía, produce, quizá, su mayor inconveniente, junto a su elevado precio: el calor que emiten. Para paliar esto, los fabricantes comercializan acolchados de algodón y fibra.

Puede ir sobre cualquier base, canapés y tapizados, pero lo más conveniente para aprovechar al máximo sus propiedades es colocarlo encima de un somier de lamas con refuerzos lumbares.

● Debido a la sensación que provocan, como de “flotar” en el aire, no están recomendados para personas con vértigo.

Apenas precisan mantenimiento. Cuando vayas a darles la vuelta, y dado que sólo tienen una cara útil de uso, voltéalos de la cabeza a los pies.