• Lo que se pensaba antes:
esta bebida, consumida a media mañana, te ayuda a mantenerte alerta.

• Lo que se sabe ahora: deja el café para más tarde… cuando realmente vas a necesitarlo. La cafeína te mantiene en estado “operativo” porque bloquea los efectos de la adenosina, una sustancia que se produce en el cerebro que induce el sueño y que vamos acumulando en el transcurrir del día. “Para cuando los niveles de adenosina empiezan a producir somnolencia, los efectos del café de media mañana ya se han disipado”, afirman los expertos. Para no abusar del café (que, en exceso, acaba drenando energía), mejor reserva ese segundo café para la tarde.

LA ESTRATEGIA

Si eres adicta al café de media mañana, puedes optar por tomar media taza a esa hora y otra media por la tarde. En cualquier caso, las personas con insomnio no deberían tomar café después de las cinco de la tarde.