En qué consiste. En examinar esófago, estómago y una porción del duodeno mediante un endoscopio que se inserta por la garganta. Con ella se pueden diagnosticar úlceras, grastitis, hernias o tumores cancerígenos. Además permite tomar biopsias, extirpar tumores...

Cómo se realiza.
No requiere ingreso hospitalario, pero sí firmar un consentimiento informado y llegar en ayunas. Se puede administrar al paciente un sedante y un analgésico. Además, se aplica en la boca un anestésico local, para suprimir la necesidad de toser o las náuseas.

Cuándo se realiza. Se practica ante molestias estomacales, dificultades para tragar, dolor…