• Lo que se pensaba antes: lo más recomendable es dormir todo el tiempo que el cuerpo requiera.

• Lo que se sabe ahora: levántate siempre a la misma hora y date un baño de luz. Si lo haces, permitirás que el organismo recupere sus ritmos circadianos (de 24 horas), gobernados por ese reloj corporal que todos tenemos en el hipotálamo (glándula situada en la base del cerebro). En ausencia de luz, los ciclos de sueño/vigilia se retrasan unos 12 minutos cada día (no se sabe bien por qué es así). Consecuencia: que el organismo va posponiendo la señal de sueño. Como en general nos tenemos que levantar a la misma hora cada día, acabamos privados de sueño y acumulando cansancio. Para mantenerte sincronizada con los ritmos de 24 horas, exponte a la luz solar en cuanto te despiertes.

LA ESTRATEGIA

Necesitas una exposición a la luz solar de unos 30 minutos. Para ello, además de subir las persianas en cuanto te levantes, intenta desayunar junto a una ventana soleada. Si tu horario te exige levantarte cuando aún está oscuro, invierte en una lámpara de espectro total (con 10.000 lux), como las que se emplean para tratar la depresión invernal. Se ha comprobado que, al igual que la luz solar, un baño de 30 minutos con ese tipo de luz ayuda a levantar estados de ánimo abatidos (en especial los asociados a épocas del año) y puede mejorar la respuesta inmunitaria.