¿Quieres una piel más joven? Empieza por tomar más vitamina C (naranjas, fresas, kiwis...) y ácido linoléico (presente en muchos aceites vegetales). Un reciente estudio británico realizado con 4.000 mujeres indica que las que consumen más esos nutrientes tienen una piel visiblemente más joven que las que siguen dietas pobres en ellos. 

Otro hallazgo de esta investigación, publicada en octubre en la revista American Journal of Clinical Nutrition, afirma que la piel de quienes consumen más harinas blancas, patatas, azúcares... (hidratos de carbono de asimilación rápida) tiene un aspecto más envejecido que la de las que toman menos cantidad de esos productos.

Y es que en el mundo de la belleza ya no se habla sólo de lo que nos ponemos en la piel, los dermatólogos dan cada vez más importancia a lo que colocamos en el plato. “Dieta, suplementos y cambios en el estilo de vida pueden frenar el envejecimiento”, dice Nicholas V. Perricone, profesor de Medicina en la Univ. de Michigan (EE.UU.) y autor de “Cómo prolongar la juventud”, un auténtico “best seller”.

A su juicio, “con las decisiones adecuadas, podemos posponer los liftings 20 años”.

LA CULPA ES DE LA INFLAMACIÓN

Eso que llamamos "envejecimiento" no es sólo consecuencia de los genes o la edad. Es también consecuencia de un tipo de inflamación crónica de bajo grado que va deteriorando progresiva y silenciosamente las células de todo el organismo. A medida que las membranas celulares se oxidan y deterioran, se generan compuestos inflamatorios que impiden que la célula absorba correctamente los nutrientes necesarios o expulse las toxinas y los productos de desecho.

La consencuencia son las arrugas, la flaccidez y otros signos propios del envejecimiento (como el Alzheimer, la artritis, la enfermedad cardiovascular, ciertos cánceres...). Una dieta rica en antioxidantes y un estilo de vida que evite los agentes causantes de inflamación pueden frenar, detener e incluso revertir en gran parte el proceso.

SUPLEMENTOS QUE PUEDEN AYUDARTE

Algunas vitaminas, minerales y antioxidantes inhiben la actividad de los radicales libres, que “engullen” el colágeno de la piel y promueven el descolgamiento y las arrugas. Consulta al médico si te conviene tomar los siguientes suplementos:

Vitamina C (1 g – 2 g / día). Ayuda al organismo a producir colágeno, proteína que mantiene la firmeza y elasticidad de la piel. Incluso pequeños déficits de esta vitamina comprometen la producción de esta molécula.

Vitamina E (400 UI/día). Protege la membrana celular frente a la acción de los radicales libres. Nuevos estudios médicos señalan que, administradas conjuntamente, las vitaminas C y E disminuyen los daños al ADN de la piel y previenen la formación de arrugas.

DMEA (dimetiletanolamina. 50 mg – 100 mg / día). Este nutriente antioxidante tiene un apetito insaciable por los radicales libres. Además de proteger la piel de la radiación solar y el humo del tabaco, previene las manchas de la edad.

Coenzima Q1(30 – 60 mg / día). Potentísimo antioxidante, capaz de reducir tumores y minimizar las consecuencias de un ictus. Su producción decae a partir de los 20 años, pero la demanda aumenta. De ahí que se emplee como suplemento.

Ácido lipoico (50 mg / día). Es mucho más potente que las vitaminas C y E a la hora de neutralizar los daños de los radicales libres. Ayuda a reparar células de piel dañadas por contaminantes y otros agentes del entorno.

"LIFTING NUTRICIONAL"

El doctor Nicholas V. Perricone, en su libro “Cómo prolongar la juventud”, señala que los efectos en la piel de este plan, que se hace sólo en tres días, pueden sorprenderte. Un dato importante: recuerda que debes beber ocho vasos de agua a lo largo del día.
Por la mañana, empieza el día con un desayuno rico en proteínas magras, algo de fruta y con pocos hidratos de carbono. Por ejemplo, una tortilla de dos claras de huevo, un yogur con frambuesas y una cucharada de muesli y una taza de té. Para comer y cenar, toma una ración (unos 150 g) de pescado azul a la plancha con un bol de ensalada verde aliñada con aceite de oliva virgen extra, zumo de limón, albahaca y pimienta. De postre puedes recurrir a un bol de fresas, grosellas o arándanos. “Al acabar este plan, la diferencia en tu piel será tan visible, que la gente pensará que te has hecho algún tratamiento estético”, asegura el experto. “Los poros de tu cutis se verán más finos, las ojeras desaparecerán, la piel estará más lustrosa y fresca”, señala.