En qué consisten. La resonancia obtiene imágenes de las estructuras internas del cuerpo a través de ondas de radio y el TAC es una radiografía seriada sobre un eje.

Para qué se usan
. La primera es útil cuando otras pruebas no pueden hacer un diagnóstico certero. El TAC ayuda a detectar hemorragias cerebrales, heridas internas, tumores…

Cómo se practican. En ambas pruebas, el paciente debe permanecer inmóvil y como son largas (una hora) en ocasiones es necesaria la sedación.

Cuándo se realizan. Se utilizan para buscar tumores y patologías cerebrales.