¿Cuánto hace que no sientes ese cosquilleo interno tan agradable que te lleva a esbozar una sonrisa de verdad o a estallar en una estentórea carcajada? Cuando somos pequeños es una emoción que sentimos a menudo, pero al madurar nos vamos olvidando de reír, uno de los mayores placeres de la vida y que tiene los mejores efectos secundarios para tu bienestar.

Protege tu corazón y tu mente

Los beneficios de sufrir un ataque de risa van más allá de pasar un buen rato. Los defensores de la risoterapia sostienen que soltar una carcajada durante unos minutos no sólo tiene beneficios sobre nuestra mente, sino que los movimientos convulsivos al reírnos poseen efectos positivos de la cabeza a los pies. Así, en la parte superior del cuerpo las cervicales reciben un masaje con el movimiento de la cabeza, mientras que los ojos se limpian con las lágrimas. Y los músculos de la cara se estiran en un estupendo y rejuvenecedor ejercicio.

Dentro del tronco, el corazón se fortalece, en los pulmones entra el doble de aire, lo que permite que todos nuestros tejidos se oxigenen mejor. El movimiento del diafragma con cada carcajada produce un masaje interno que ayuda a realizar la digestión, estimula el hígado y evita el estreñimiento. La columna vertebral se estira, relajando tensiones. Y, al conseguir que la sangre fluya con mayor facilidad, mejora la circulación de las extremidades. Además, un estudio reciente del Centro Médico de la Universidad de Maryland (EE.UU.) ha descubierto que la risa y un sentido activo del humor podrían proteger el corazón.

Al parecer, la razón se encuentra en que el estrés afecta al tejido (endotelio) que recubre el interior de los vasos sanguíneos, que se llenan de colesterol, lo que puede desembocar en un ataque cardiaco. El factor saludable de la risa está en que reduce ese estrés dañino. Al psicólogo Eduardo Jáuregui, de Humor Positivo -una empresa centrada en los beneficios del humor en el trabajo-, no le sorprende que la risa sea un antídoto antiestrés. Este experto indica que sus beneficios derivan de sus efectos emocionales. Al reírte te relajas, mejora tu estado de ánimo y eliminas el estrés, que es una de las causas de buena parte de las enfermedades que sufrimos, desde los ataques de ansiedad hasta las migrañas.


No todo es ja, ja, ja

Claro está que la risa no es una panacea universal. Es famoso el caso de Norma Cousins, un paciente de espondilitis anquilosante (una enfermedad incapacitante y muy dolorosa) que utilizó un tratamiento muy especial diseñado por él mismo y que sumó a las recomendaciones médicas: películas de los hermanos Marx y vitamina C. Cousins se recuperó de su dolencia, pero es un caso aislado. Jáuregui recuerda que no hay ningún estudio médico que haya encontrado una relación clara entre la risa y la salud ni siquiera tenemos pruebas de que las personas que sean más risueñas vivan más, apunta.

No hay que confundir tomarse la vida con humor con hacer gala de una actitud despreocupada. Si ante la recomendación del médico de perder peso porque sufres hipertensión te limitas a bromear y no cuidas tus hábitos de vida es probable que tu salud se resienta por mucho que te hayas reído. Se trata más de mantener una disposición mental positiva que redunde en un mayor bienestar.


Aprende a reírte

La risoterapia usa técnicas para lograr que las personas se rían unos minutos. Está sustentada en el hecho de que movemos 400 músculos para reír. Por ello fuerza inicialmente las carcajadas para desinhibir a los participantes en la sesión, de forma que finalmente se consiga el efecto contagio y se desate la beneficiosa hilaridad. Porque no es igual de eficiente cualquier tipo de risa. La carcajada debe partir del interior y de forma sincera para ser eficaz.

Tampoco sirve la risa perversa o la sarcástica. El pensamiento positivo se genera en situaciones positivas y los comentarios mordaces que pueden causar la carcajada amarga tienen un origen agresivo. Sabemos que en las personas que utilizan el humor agresivo la risa no tiene relación con la salud mental, aclara el psicólogo.

SEIS BUENAS RAZONES

1. La risa reduce el nivel de estrés y, por tanto, aleja los efectos negativos de éste sobre la salud.
2. Potencia las emociones positivas y minimiza las negativas, de forma que te sientes mejor anímicamente.

3. Tiene un efecto analgésico moderado, lo que ayuda a tolerar mejor el dolor físico.

4. Potencia nuestra capacidad creativa.

5. Ayuda a afrontar mejor los problemas. En lugar de compadecerte por lo que te pasa te permite desdramatizar la situación y tener la mente más abierta para encontrar la mejor solución.

6. Mejora las relaciones sociales, es excelente para romper el hielo en una reunión y acabar con situaciones tensas. Además, es una muestra de empatía.