• Lo que se pensaba antes: nada como una siesta para superar la típica somnolencia de después de comer.

• Lo que se sabe ahora: la luz de primera hora de la tarde ayuda a superar este sopor. “Por la forma en que los sistemas homeostático y circadiano interactúan, la mayoría de la gente siente somnolencia a las 17 o 18 horas del momento en que se acostó la noche anterior”, explica la dra. Mariana Figueiro, que investiga la relación entre luz y ritmos circadianos en el prestigioso Instituto Politécnico Rensselaer de Nueva York (EE.UU.). “Lo mismo que por la mañana, un baño de luz solar puede recargarnos las pilas en las críticas primeras horas de la tarde”.

LA ESTRATEGIA

No lo dudes y sal a dar un paseo de, al menos, media hora después de comer y así poder revitalizarte con un baño de luz solar. Si no puedes hacerlo, asómate a una ventana soleada y mira 10 minutos al exterior.