No se conoce su causa, su diagnóstico no es sencillo y, de momento, no tiene curación. Incluso son las pacientes las que, a menudo, tienen que convencer al médico de que padecen una patología real. Al menos así sucedía hasta hace poco con la cistitis intersticial, un problema doloroso e incapacitante que afecta sobre todo a las mujeres. El dr. José Enrique Robles, experto que trabaja en el departamento de Urología de la Clínica Universitaria de Navarra, nos da las claves.

1. CUATRO SÍNTOMAS INCAPACITANTES

MH. Muchas mujeres no saben que tienen cistitis intersticial, con lo que no son tratadas.

R. Sí, algunas lo padecen sin que nadie haya puesto nombre a sus síntomas y otras, a las que se les ha diagnosticado, en cambio no la sufren.

MH. ¿Cómo ocurre eso?

R. Ciertos síntomas se parecen a los de otras enfermedades y es poco conocida: hace 30 años se decía que lo sufrían “mujeres neuróticas” y se trataba con ansiolíticos.

MH. ¿Ansiolíticos para un problema de vejiga?

R. El error era que se interpretaban las alteraciones psicológicas derivadas como causa de la enfermedad.

MH. ¿Y qué síntomas tiene?

R. Para el diagnóstico, se exigen al menos cuatro: aumento de la frecuencia urinaria (más de ocho veces al día); aumento de la urgencia para orinar (a veces con escapes de orina); nocturia (despertares nocturnos para orinar) y dolor (en la vagina, la vulva, el recto... o en toda la pelvis). Primero suele comenzar la urgencia-frecuencia, luego la nocturia y, al final, el dolor.

MH. ¿De qué forma afecta a la calidad de vida de la paciente?

R. El dolor y las visitas al baño, que impiden una vida laboral normal; la mala calidad del sueño; los problemas en las relaciones sexuales (del 50% al 80% de las pacientes siente dolor durante el coito o ven intensificados los síntomas)... tienen un enorme precio en el bienestar de las pacientes, que suelen comenzar a sufrir este problema entre los 35 y los 40 años. Las estadísticas dicen que tienen gran riesgo de depresión e, incluso, mayor tasa de intentos de suicidio.

2. UNA PATOLOGÍA CXON VARIAS POSIBLES CAUSAS

MH. ¿Se conoce su causa?

R. Se consideran diversos factores: que la mucosa que recubre el interior de la vejiga se vea afectada por algún microorganismo y pierda su función de aislante; que alteraciones o porosidades en ese recubrimiento permitan que sustancias tóxicas o irritantes de la orina penetren y produzcan una respuesta inflamatoria e inmunoalérgica; que haya sustancias inflamatorias que sobreexciten las terminaciones nerviosas en la pared de la vejiga...

MH. ¿Y cómo se diagnostica?

R. Lo primero es excluir otras patologías: infecciones urinarias recurrentes, vejiga hiperactiva, vaginitis por hongos, dolor pélvico crónico por una causa ginecológica...

MH. De hecho, los síntomas son similares a los de la cistitis bacteriana...

R. Sí, pero en la intersticial no hay presencia de bacterias y los síntomas no desaparecen con antibióticos. El resto de pruebas urológicas suelen dar resultados normales, con una sola excepción: la cistoscopia (en la que se observa el interior de la vejiga con un endoscopio) y la biopsia.

MH. ¿Y qué particularidades revela la cistoscopia en una paciente con cistitis intersticial?

R. En casi el 50%, la pared interna de la vejiga presenta pequeños “hematomas” y una reducción en la capacidad de la vejiga. Un pequeño porcentaje presenta úlceras. Hay una prueba específica, el test de Parsons, en el que se inyecta en la vejiga una solución con potasio. Si el recubrimiento mucoso está alterado, aparece el dolor en el 80% de los casos. Si no lo está, no hay reacción dolorosa.

MH. Si existe inflamación y no hay gérmenes detectables, ¿podría ser una patología autoinmune?

R. Es una de las teorías más aceptadas. De hecho, es frecuente que las pacientes de presenten otras patologías autoinmunes, como rinitis alérgica, fibromialgia o asma.

MH. Ciertos alimentos desencadenan brotes de la enfermedad...

R. Algunas pacientes notan alivio al eliminar de su dieta el alcohol, los edulcorantes artificiales, la cafeína, los cítricos, los tomates, el chocolate... El estrés puede agravar los síntomas, y dejar de fumar y el ejercicio pueden ayudar.

MH. ¿Un último mensaje?

R. Que, aunque la cistitis intersticial sigue sin tener cura, una adecuada combinación de tratamientos puede mejorar los síntomas en el 60% de los casos, aproximadamente.

CARTA DE TRATAMIENTOS

A menudo se usan simultáneamente. La lista incluye:
Antidepresivos tricíclicos, para los síntomas psicológicos y como analgésicos.
Antihistamínicos para los síntomas inmunoalérgicos.
• Elmiron, que regenera la cubierta mucosa de la vejiga. Es el único fármaco aprobado para esta enfermedad, pero no está disponible en España. 
• Instilación en la vejiga de sustancias, como el disolvente DMSO o de una mezcla de fármacos, que ayudan a restaurar la pared de la vejiga.
Terapia de estimulación eléctrica (TENS), que interfiere las señales de dolor.
Neuromodulación sacra, otra forma de estimulación nerviosa.