Hay pruebas que producen temor por lo que pueden diagnosticar, pero otras, con sólo citarlas, uno siente escalofríos. Sus nombres se han colado en nuestro vocabulario, pero esto no significa que, aunque sepamos su importancia, conozcamos en qué consisten y si realmente son dolorosas. Con ayuda de los mejores expertos en la materia, pasamos revista a las más temidas. El objetivo: desvelar para qué sirven y todos aquellos aspectos que nos pueden afectar y así saber a lo que uno se enfrenta cuando el especialista recomienda la realización de alguna de ellas.