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Foto: 1 De embrión a feto. El embrión se constituye a los siete días de la fecundación. A los tres meses, se considera que se ...

Elegir el sexo del bebé, ¿derecho o capricho?

  • Nuestra ley permite usar la técnica del diagnóstico genético preimplantacional para curar y prevenir enfermedades. Pero, ¿se está usando para algo más?

1 De embrión a feto.
El embrión se constituye a los siete días de la fecundación. A los tres meses, se considera que se convierte en feto. Cuando hablamos de diagnóstico genético preimplantacional (DGP) nos referimos necesariamente a embriones producto de una fecundación in Vitro (FIV), es decir, fuera del cuerpo, en un laboratorio, que todavía no han sido introducidos en el feto de la madre.

2 Descartar.
El DGP tiene como propósito detectar tanto a los embriones que portan una enfermedad como a los que no. Es el equivalente al diagnóstico prenatal, que se hace durante el embarazo. En la amniocentesis se analizan las células del feto que están en el líquido amniótico y en el DGP se extrae una célula del embrión. Se pierden muchos embriones en el proceso.

3. Los demás.
Los padres son quienes deben decidir qué se hace con los desechados: destruirlos, donarlos para la investigación científica o cedérselos a otros padres. En la actualidad hay un número indeterminado de embriones, entre 40.000 y 200.000, producidos en los tratamientos de fecundación asistida y congelados en las clínicas especializadas, un problema derivado en parte por la falta de legislación, ya que hasta 2006 no era obligatorio hacer un registro de todos los utilizados en cada proceso de fecundación.

4 Qué soluciona.
La ley permite usar DGP en aquellas enfermedad genéticas y cromosómicas graves, precoces y sin tratamiento, de las que los padres son portadores y pueden transmitir. Cuando un paciente tiene una demanda de este tipo, su equipo médico la lleva ante la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida, que la autorizan o no según las circunstancias del caso.

5 No es nuevo.
El DGP se hace en España desde 1993. La “novedad” es que se utilice para seleccionar un embrión que sea compatible con un hermano enfermo que necesita las células madre de su cordón umbilical. O como pasó en abril, que se use en una portadora del gen de cáncer de mama hereditario, donde la relación entre gen y enfermedad no es directa sino de probabilidad.

6 La polémica.
Algunas corrientes religiosas y científicas consideran al embrión como un individuo con vida. Además, también se discute la ética de impedir que se desarrolle un portador de una cromosomopatía, como el síndrome de Down, o alguna otra alteración genética, en detrimento del derecho a la vida de los demás hermanos. Por otra parte, la legislación no es homogénea en todos los países. En EE.UU., por ejemplo, esta técnica se usa para elegir el sexo del bebé porque los padres prefieren un niño o una niña. Motivo por el cual muchas parejas extranjeras (el 5% de ellas españolas) acuden a este país.