Frutas durante nueve meses

Los beneficios derivados del consumo de fruta son incuestionables. Desde la Asociación 5 al día recuerdan que son ricas en fibras, vitaminas, minerales y agua, que tienen un bajo aporte calórico y una acción antioxidante que favorece nuestra calidad de vida presente y futura. Además, son pobres en sodio y contienen pequeñas cantidades de calcio y hierro.

Pero, ¿qué sucede durante el embarazo? En ese momento, una dieta equlibrada, rica en frutas y verduras, y siempre bajo las recomendaciones médicas, es aún más imprescindible para promover el buen desarrollo y la correcta formación del feto.

La Asociación Americana de Dietética asegura que en la alimentación de la mujer embarazada deben estar presentes frutas como manzanas, peras, nectarinas, melón y melocotones.

Además, podemos encontrar calcio en los vegetales de hoja verde, el brócoli, los frutos secos y la soja;  hierro, en las espinacas y las ciruelas (y si tomamos productos ricos en vitamina C favorecemos su absorción); las proteínas, en las nueces y soja; y la vitamina D, en el zumo de naranja.

Pero hay un aspecto fundamental que no debemos olvidar y es el ácido fólico, que es básico en un embarazo saludable y que ayuda a prevenir defectos congénitos cerebrales y espinales, como la espina bífida. Podemos encontrar ácido fólico en naranjas, aguacates, fresas, pomelo y plátano (que también es rico en potasio).

Por todo ello, recuerda el valor de las frutas en tus nueves meses de gestación.