Uno de cada tres partos acaba en cesárea en España

  • La tasa de cesáreas crece sin parar en la mayoría de los países desarrollados, llegando en algunos casos a triplicar la recomendada por la OMS que se sitúa entre el 10 y el 15%. Este incremento se explica por varias razones, algunas no justificadas clínicamente, como la conveniencia de algunas pacientes o de los especialistas que las atienden, o  la viabilidad fetal ante posibles patologías (que se ha rebajado a la 24 semana de gestación).

No podemos quejarnos, y eso que uno de cada tres partos se resuelve con una cesárea en España en la medicina privada. “Con toda certeza estaríamos jugando la Champions League. Y no es nuestro objetivo perder esta posición”, es el símil que utiliza la Asociación Española de Ginecología y Obstetricia para explicar que nuestro país se encuentra en una posición similar a la de los países de nuestro entorno aunque su objetivo es mejorar las tasas.

El número de cesáreas en España es muy variable según el colectivo que se considere: "en la medicina pública española el porcentaje de cesáreas oscila entre el 23% y el 25 %, mientras que en lo privado es algo mayor, alrededor del 34 %. En relación a otros países de nuestro entorno y nivel socioeconómico España es de los que tiene porcentajes más bajos y ajustados a la patología real, según los parámetros de la Federación Internacional, asegrua el profesor Josep Mª Lailla, Presidente de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia.

Algunas estadísticas elevan el número de intervenciones de la asistencia privada, hasta el  40%, debido entre otras razones a que el médico suele trabajar solo, por eso hay hospitales privados que están desarrollando programas para atender el parto por equipos, a equivalencia del sistema sanitario público, facilitando así el parto vaginal.

Lo cierto es que la tasa de cesáreas crece sin parar en la mayoría de los países desarrollados, llegando a veces a triplicar la recomendada por la OMS que se sitúa entre el 10 y el 15%.

La evidencia científica demuestra que esta política de incremento de cesáreas es perjudicial a medio y largo plazo sobre la salud materna y del neonato, incrementando ostensiblemente los costes de la sanidad.

En este sentido, el dr. Eduardo Cabrillo, Jefe de Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital La Moraleja: “Aumentan significativamente los gastos directos de quirófano y hospitalización, el riesgo de segundas cesáreas ó mayor baja laboral, entre otros. El descenso de un punto porcentual en las tasas de cesárea frente al parto vaginal, llegaría a producir un ahorro cercano a los 6 millones de euros anuales en toda España”.

Existen ciertos grupos de embarazadas que aglutinan el 64.5% de las indicaciones de cesáreas, con factores que podrían modificarse para disminuir esta tasa: mujeres en su primer embarazo a término a las que se induce el parto, mujeres a término que han parido ya otras veces y con una cesárea anterior y, por último, gestantes con el feto en podálica (de nalgas).

Para el dr. Juan Luis Delgado Marín, Coordinador de la Unidad de Medicina Materno-Fetal del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia, “el paradigma clásico a mayor número de inducciones, mayor número de cesáreas se debería sustituir por a mayor número de inducciones de parto correctamente indicadas y conducidas, menor número de cesáreas, basándonos en la evidencia científica. Mejorar las condiciones del cuello uterino (cérvix), madurándolo previamente, incrementa sustancialmente las posibilidades de éxito en el parto de forma segura para madre e hijo”.

“De entre todos los métodos para favorecer esta maduración, las prostaglandinas locales, administradas mediante un dispositivo de liberación prolongada, son el método de elección sin discusión alguna. Se han postulado otros métodos de madurar el cérvix, desde métodos "naturales" (realizar el coito con frecuencia los días previos al parto, productos de fitoterapia, acupuntura, homeopatía, etc.) hasta métodos más invasivos como el despegamiento de las membranas de la bolsa, la rotura artificial de membranas o el uso directo de la oxitocina intravenosa, pero ninguno de ellos supera a las prostaglandinas en el efecto madurativo sobre el cérvix", añade.