Chupetes: ¿látex o silicona?

  • Si te haces esta pregunta te ayudamos a resolverla. 

Cuando entras en una farmacia puedes ver la infinidad de chupetes que hay para elegir. Colores y diseños ideales para cada modelito del bebé, personalizados con el nombre, con frases originales o con formas divertidas. Basta con comprobar que tienen la certificación de seguridad oficial y seleccionar el que está indicado para la edad  del bebé. Entonces ¡oh, sorpresa!, el mismo modelo, para la misma edad y resulta que encontramos dos modelos diferentes: de látex o de silicona.

¿Cuál elegir entonces? Lo primero es descartar la alergia al látex, en cuyo caso, no cabe elección alguna, dado que tendrá que usar chupete de silicona. Pero si no hay alergia alguna te contamos las características de cada uno para que elijas el que prefieras. 

Para empezar, lo primero es conocer cada uno de estos materiales: 

- Látex: Se trata de una goma natural y elástico. Un material resistente de color marrón clarito que con el tiempo se vuelve más oscuro y que sufre mayor deterioro que la silicona. Suele retener olores y puede parecer más sucio. 

- Silicona: Se trata de un material artificial transparente. No absorbe agua ni olores y por lo tanto es más duradero aunque si puede tomar el color de algunos alimentos y es menos elástico por lo que los bebés lo pueden romper con más facilidad al darle tirones.

Por sus propias características de flexibilidad, el látex se adapta muy bien a la boca de los bebés, son más blanditos y agradables al paladar. Además, también hay modelos que son enteros de látex, incluida la anilla, no sólo la tetina que son muy recomendables para la noche ya que evita que se claven dada su suavidad. Además, en la actualidad hay modelos de colores, incluso fluorescentes para localizarlos sin tener que encender la luz. 

El látex tiene como inconveniente  que toma olores, se ensucian con facilidad y se deterioran por lo que hay que prestar mucha atención a su mantenimiento y reemplazarlos periódicamente siguiendo las instrucciones de uso o en el momento que los veamos estropeados. A su favor tiene que gracias a su flexibilidad resisten los mordiscos y tirones al aparecer los primeros dientes. 

Por su parte, la silicona es más dura y rígida por lo que los mordiscos y tirones pueden estropearla. De ahí que se recomiende su uso durante los primeros meses, antes de que al bebé le salgan los dientes y comprobar siempre que está en buenas condiciones. Se trata de un material más duradero que resiste muy bien las altas temperaturas y los lactantes suelen aceptarla mejor que el látex. 

En todo caso, lo principal es una buena higiene y mantenimiento del objeto y elegir el que mejor acepte tu bebé.