Cómo cuidar las heridas leves de los niños

  • Los raspones, cortes, golpes y heridas leves es algo muy habitual todo el año pero el incremento de salidas, excursiones y juegos en el recreo aumenta cuando empieza la etapa escolar.

Raspones, heridas, golpes... Las típicas caídas jugando al pilla pilla, montando en bicicleta o explorando la naturaleza no suelen tener consecuencias graves. Lo mejor para curarlas es mantenerlas limpias.

Tranquilidad: Para empezar, es imprescindible mantener la calma. Si cuando tu hijo aparece con una herida sangrando te pones nerviosa se lo transmitirás y empezará a llorar con más fuerza, lo que complica la situación. Además, eso se convertirá en la tónica habitual cada vez que se haga daño. Así que, tranquila y comprueba los daños. La mayoría de las veces los niños se hacen raspones que pueden ser grandes, pero son superficiales. 

Limpieza: Luego llega el momento de limpiar la herida. No es necesario correr hacia el botiquín porque lo mejor es usar agua y jabón. Si la herida sangra, con la limpieza también podréis comprobar cómo es de grande y si requiere una visita al médico o si es suficiente con vuestros cuidados en casa. Nunca uséis papel o algodón para secar la herida ya que pueden quedar restos pegados y se convierten en foco de infección. Lo mejor, una gasa y no arrastrar sobre la zona lesionada sino secarla a toques suaves. También se puede desinfectar, una vez limpia, con agua oxigenada. 

Protección: A los niños les encanta jugar con agua o directamente en ella, en ese caso la herida se reblandece y puede tardar más en cicatrizar y currar adecuadamente, sobre todo si le dejamos un apósito húmedo puesto. Por eso, hay que protegerla pero también es bueno dejar que le dé el aire, por lo que si está expuesta a roces, lo mejor es cubrirla con una tirita y destaparla por la noche o cuando el niño pase un rato tranquilo. 

Mantenimiento: La limpieza y desinfección de la herida ha de repetirse cada vez que el niño se duche o se bañe y especialmente si juega con tierra o arena. Dado que las heridas pueden ser una puerta abierta a la infección, se pueden aprovechar algunas de las posibilidades que encontramos en el mercado como PiC Solution, marca especializada en el autocuidado de la salud y con una amplia experiencia en la fabricación de productos para el correcto cuidado de heridas, ha lanzado la primera gama de apósitos con clorhexidina. Este agente antibacteriano se utiliza desde hace más de 60 años en el ámbito sanitario profesional y pre-quirúrgico como antiséptico en heridas, rozaduras y quemaduras para evitar su infección. Ahora, PiC Solution incorpora el digluconato de clorhexidina a sus apósitos, limitando el riesgo de infecciones.