Siete buenos consejos sobre ocio digital y niños: ¿Pantallas a 'go-go'?

  • ¿Es posible mantener a los niños alejados de las pantallas? ¿Cómo y cuándo pueden jugar con videojuegos? Los pediatras recomiendan controlar desde cerca el uso y abuso de la tecnología.

En el mundo actual repleto de pantallas y de estímulos digitales, los niños no crecen ajenos a este tipo de dispositivos. Las consecuencias derivadas de su uso incorrecto o de su abuso preocupan a los pediatras que han elaborado una serie de recomendaciones para el buen uso de la tecnología.

Siete sencillos consejos que, aunque parezcan fáciles de seguir, en algunos hogares puede suponer un esfuerzo importante, así que, cuanto antes se empiece, mejor. Siempre es mejor crear rutinas positivas que tener que cambiar otras negativas ya adquiridas. 

1. Se debe promover que la exposición a medios sea en familia y discutir su contenido. En los niños se debe favorecer un análisis crítico respecto a lo que ven. Comentar con los niños sobre la violencia y el sufrimiento que esta provoca.

2. Los padres deben ayudar a los niños a diferenciar realidad de fantasía, especialmente en relación al sexo, violencia y comerciales.

3. El tiempo de pantalla debe ser limitado a 1,5 horas los días de clases y a 2 horas los fines de semana y vacaciones. No encender la TV al azar.

4. Una hora antes de dormir sin TV ni ordenador  para promover la higiene del sueño: la falta de sueño provoca al día siguiente distracción e irritabilidad.

5. No se debe permitir que niños tengan TV, PC o Consolas de videojuegos en sus dormitorios. Especialmente Internet debe estar en un lugar de paso, y las claves de acceso deben ser comunes a toda la familia.

6. Enseñar a padres a chequear, previo al uso o compra de un videojuego, las edades para el cual está permitido, a través del sello que traen en las cajas.

7. En los niños mayores promover la planificación de los programas a ver y sus horarios.
En este sentido, los mejor es que todos los miembros de la familia lleguen a acuerdos de mínimos y máximos para que ambos progenitores tengan claro cuáles han de ser las pautas a seguir. 

Lo mejor una vez logrado alcanzar un acuerdo, es alentar alternativas en las que estén incluidas el deporte, los pasatiempos y, por supuesto, los juegos en familia en tanto que, al final, el ejemplo es la mejor educación.