Embarazo y toxoplasmosis

  • La toxoplasmosis es una infección que suele afectar a muchas embarazadas. Los gatos son los que acostumbran a llevar este parásito, aunque también hay otras especies de animales como las aves que también pueden contagiarlo. Se puede contraer, entre otras cosas, por comer carne cruda o mal cocida de cordero, cerdo o vaca.

El problema es más grave cuando se está embarazada porqué la infección puede pasar de la mamá al bebé a través de la placenta, entonces, las complicaciones, son mayores. Los bebés que tienen esta infección acusan un conjunto de síntomas como anemia, bajo peso al nacer, nacimiento prematuro, daños en la piel, los oídos y los ojos -puede provocar una inflamación de la retina- y en el sistema nervioso.

La cuestión está en: ¿Cómo prevenir la toxoplasmosis?

En estas circunstancias, y más que nunca, es muy importante el uso del agua. Es muy importante lavarse las manos a menudo, mantener la cocina muy limpia, así como todos los utensilios que se utilizan para cocinar. Es básico lavar muy bien todas las frutas y verduras antes de digerirlas. No es recomendable comer, durante el embarazo, embutidos y ahumados, así como tampoco comer carne poco cocida o cruda.