Bricolaje para niños: Un DIY para cada edad

  • Los días se acortan, llegan las primeras lluvias y los fines de semana eternos en casa. ¿Os animáis con el bricolaje?

Sí, es posible. Si en casa os gustan las manualidades, sois adictos a los tutoriales de internet para cambiar el estilo de vuestro hogar y os encanta eso que se ha venido a llamar DIY, acrónimo de la expresión en inglés ‘do it yourself’ (hazlo tú mismo) y tenéis niños en casa, podéis convertir el bricolaje en una actividad en familia.

Desde luego, siempre atendiendo a los intereses y capacidades de los pequeños de la casa con actividades adaptadas a su edad y con instrumentos seguros para permitirles la mayor libertad posible. El portal ManoMano.es, especializado en bricolaje y jardinería, ha seleccionado tres propuestas DIY para tres franjas de edad con las que disfrutar en casa durante los fríos y lluviosos fines de semana de otoño. Lo principal, en todo caso, es dar a los niños libertad suficiente como para que disfruten de su propia creatividad, por lo que los materiales imprescindibles son ropa que se pueda manchar y papel para cubrir superficies y mantenerlas a salvo de pegamentos  o pinturas. 

De 3 a 5 años: 

A esta edad los niños ya siguen instrucciones simples, saben agrupar objetos y manipular, dibuja formas simples, utiliza tijeras y puede participar en una actividad durante un periodo largo de tiempo. 

Para ellos, lo mejor es pintar, y se pueden hacer de diferentes modos, desde utilizar pintura tipo pizarra para decorar una de las paredes de su habitación, de modo que los niños tendrán ahí una pizarra con la que jugar a diario, además la hay de distintos colores, desde el verde pizarra hasta los tradicionales azul y rosa. 

Pero también podéis utilizar papel continuo, brochas y rodillos para que los niños experimenten utilizando estas herramientas ‘de mayores’ o experimentando pintando con su propio cuerpo. Seguro que pasareis un rato estupendo. 

En este caso, hay que usar pinturas para niños, de modo que no tengan problemas de toxicidad o que pueda hacerles daño en la piel. 

De 5 a 8 años: 

Los pequeños a esta edad manejan ya completamente su cuerpo, dominan el concepto de izquierda y derecha, necesitan investigar el funcionamiento de las cosas y disfrutan haciendo actividades en grupo a la par que comienzan a demostrar su propia autonomía y opinión participando en la toma de decisiones. 

La decoración puede ser una actividad perfecta para una tarde de sábado. Un ejemplo son las macetas, sobre las que pueden pintar, dibujar, pegar elementos y personalizarlas tanto como imaginen. Además, luego pueden utilizarlas para sembrar sus propias plantas y cuidarlas durante el resto del año mientras las ven crecer y comprueban el paso de las estaciones sobre éstas. 

De 8 a 13 años:

Los menores se adentran en una edad en la que necesitan independencia a la vez que se refuerzan los vínculos con los amigos. A esta edad ya cuentan con una gran capacidad de atención y llega el momento de hacer sus propias creaciones desde cero.

Crear un juego de posavasos es una opción asequible y accesible que luego se puede utilizar en casa o regalar a los familiares. Lo ideal es utilizar materiales reciclados. Hay muchísimas opciones: posavasos hechos con CDs, con piezas de scrabble, pegando fotos antiguas, con tiras trenzadas de viejas revistas, etc.