Depilarse por primera vez

  • ¿Cuál es el método más adecuado para la primera depilación? Te contamos lo pros y los contras de cada uno para que elijas el que más se adapte a ti.

Durante la pubertad el cuerpo de los adolescentes tiene numerosos cambios y uno de los más evidentes es la aparición de vello en el cuerpo. En algunas zonas aumenta en cantidad y grosor y en otras aparece directamente. Lo cierto es que no hay una edad predefinida para someterse a la primera depilación, depende del vello de cada individuo y de su propia personalidad. Sólo es importante tener en cuenta que, para los métodos de depilación definitiva, el desarrollo del menor debe ser completo y eso se produce entre los 16 y los 18 años

Para empezar, no está de más una visita al dermatólogo antes de someterse a la primera depilación, para que en función del tipo de piel y de vello pueda hacer las recomendaciones adecuadas. El profesional podrá indicar cuál es el mejor método para cada caso. 

También es una opción empezar utilizando algún tipo de crema despigmentante antes de empezar directamente con la depilación. En este caso, es imprescindible seguir al pie de la letra las instrucciones de la crema en cuestión. 

En general, lo principal es tener un buen mantenimiento de la piel antes y después de la depilación. Con una buena hidratación y una exfoliación periódica en días separados de la depilación para no causar lesiones y para evitar que el vello se encone o se puedan producir infecciones de los poros. 

Cada método de depilación tiene aspectos a favor y en contra: 

Cuchilla: Es uno de los métodos más sencillos y rápidos, aunque es rápido en todos los sentidos ya que, si bien se tarda un par de minutos en depilarse, también tarda un par de días en reaparecer el vello. Lo más interesante en este caso es utilizar las espumas específicas mejor que el jabón general, dado que se consigue un mejor apurado porque la cuchilla se desliza mejor. La única precaución en este caso es la de hacerlo con tranquilidad para evitar cortes. 

Crema: Se trata de un proceso químico que debilita el vello y consigue cortarlo. En la actualidad, estos productos ya no tienen el terrible olor que tenían hace años. Además, hidratan y protegen la piel aunque hay que seguir las instrucciones con mucha atención y probarlas en una zona para comprobar que no hay reacciones adversas de la piel.

Cera: La recomendación principal para utilizar la cera caliente, tibia o fría, es ponerse en manos de un profesional que sabrá cuál es el método más adecuado para cada zona de la piel y que podrá hacerlo con el menor dolor posible, ya que este método arranca el vello de raíz a contrapelo y es ligeramente doloroso. 

Pinzas: Se pueden utilizar para áreas pequeñas de piel ya que en este caso se trata de arrancar el vello uno a uno. Es algo doloroso aunque muy accesible y asequible. Sólo recordar que para dar forma, por ejemplo, a las cejas requiere de la experiencia y saber hacer de un profesional ya que a cada rostro le favorece un estilo u otro. 

Maquinilla eléctrica: Las maquinillas eléctricas requieren de un desembolso inicial mayor que el de los métodos anteriores expuestos aunque compensa posteriormente ya que el aparato sirve para varios años. La maquinilla depila arrancando el vello en frío y resulta doloroso para algunas mujeres, si bien hay algunos modelos con hielo para calmar la piel durante la depilación.

Depilación definitiva: Es la más cara a corto plazo y hay que esperar al fin de la pubertad para utilizar estos métodos basados en el láser, la foto-depilación o la sonda electromagnética. Su ventaja principal es la duración indefinida, la ausencia de dolor y la eliminación de los problemas de vellos enconados. Asegúrate de ir a un profesional para este tipo de depilación. 

También puedes optar por un look más natural y renunciar a la depilación. Ya hemos visto cejas abundantes y axilas sin depilar en celebrities de trascendencia internacional. Una corriente que surgió hace varias décadas y que parece que ahora vuelve a resurgir.